Con una lamentable noticia despertaron ayer domingo los residentes del asentamiento humano Milagro de Dios en Bucaramanga, en una discusión y de un golpe en la cabeza, un hombre habría asesinado a su compañera sentimental.

Publicado por: Redacción Judicial
Con una lamentable noticia despertaron ayer domingo los residentes del asentamiento humano Milagro de Dios en Bucaramanga. En una discusión y tras un golpe en la cabeza, un hombre habría asesinado a su compañera sentimental.
La mujer de 30 años fue identificada como Karina Moreno, oriunda de Caracas, Venezuela. Fue hallada sin vida en su habitación cerca de las 7:30 de la mañana, luego de que su esposo saliera y le informara a una familiar que le había quitado la vida.
“¡Tía Fina, maté a Karina!”, le dijo el agresor a una tía de la mujer que vivía con ellos. Incrédula y pensando que se trataba de una broma, la mujer se acercó y se encontró con la dramática escena.
“Había sangre en toda la puerta y en el filo del marco de la puerta también había sangre. Estaba muerta y tenía el golpe en la cabeza”, explicó un testigo.
Luego de avisar a la tía, el sujeto salió y buscó a la Policía, a quienes les confesó lo ocurrido y se entregó. Las patrullas llegaron y acordonaron mientras el CTI acudía a realizar el levantamiento.
De la alegría al dolor
Aunque se investiga qué motivó el feminicidio y cómo ocurrió exactamente, se presume que en medio de una discusión ocurrida cerca al amanecer el hombre la golpeó en la cabeza y permaneció en silencio junto al cuerpo.
“Ellos estuvieron en una fiesta desde la noche en una casa cercana, dicen que a las 5:00 de la mañana se fueron y como que habían discutido porque ella estaba bailando con alguien”, explicó Camilo Arias, allegado a la pareja.
Karina se tomó fotos junto a su esposo y las subió a Whatsapp, se veían sonrientes y felices, pero algo pasó al salir de la celebración y ni los niños ni la tía que dormían en las otras habitaciones escucharon la pelea.
Apagó su sonrisa
Según se pudo conocer, la pareja convivía hace más de cinco años y desde hacía tres residían en el sector.
Karina tenía dos hijos de 10 y 13 años, a quienes su compañero quería como propios. Incluso ella se había ido a trabajar a Barranquilla y los menores habían quedado bajo su cuidado en Bucaramanga.
“Por la cuarentena ella se había venido y desde entonces estaba acá, pero ya estaba planeando devolverse la otra semana que abrían las carreteras. Él quería mucho a los niños, como a hijos suyos”, agregó Camilo.
Ayer, los dos menores estaban bajo custodia del Icbf, mientras se definía qué ocurría con ellos. El cuerpo de la mujer era trasladado a Medicina Legal y su confeso asesino era dejado a disposición de la Fiscalía. Se espera que le imputen cargos por feminicidio.
“Ella era una mujer espectacular, especial. Muy querida y alegre y con una sonrisa todo el tiempo, un amor con los niños. Él era muy chévere, no sé qué fue lo que le pasó”, finalizó el allegado de la pareja.














