Las autoridades investigan si la víctima había recibido amenazas extorsivas por parte de grupos armados.
Publicado por: Redacción Judicial
No cede la violencia en el Catatumbo, Norte de Santander. Presuntos integrantes de un grupo armado acabaron con la vida de un reconocido comerciante del municipio de Tibú. El homicidio se registró en medio de las confrontaciones que, desde hace tres meses, sostiene el Eln y las disidencias de las Farc.
El crimen tuvo lugar en el sector conocido como Pate Gallina, por allí se movilizaba Laín Prado, el pasado miércoles 2 de abril. Este hombre, de 43 años, conducía una motocicleta Yamaha XTZ, azul y de placa DJR97G.
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Prado, según relataron testigos a las autoridades, fue interceptado por sujetos armados, quienes sin mediar palabra comenzaron a dispararle hasta dejarlo sin vida. Justo a un costado de la vía cayó Laín, junto a él quedó la motocicleta que conducía.
Una vez “cumplieron con su objetivo”, los pistoleros emprendieron la huida, mientras que algunos residentes del corregimiento Campo Dos se acercaron a la víctima y aunque quisieron auxiliarlo, nada pudieron hacer; murió en el acto.

Minutos más tarde, la Policía de Norte de Santander llegó al lugar de los hechos para adelantar las pesquisas pertinentes, con el fin de encontrar algún rastro que permita ubicar a los responsables de este nuevo crimen que enluta a una familia y toda una comunidad.
Aunque, hasta el momento, los motivos de este crimen son materia de investigación por parte de las autoridades, versiones preliminares indican que Laín Prado, un comerciante bastante reconocido en Tibú, habría sido víctima de extorsión.
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Vale precisar que, el incremento de las tensiones entre grupos armados en el Catatumbo se debe a disputas por territorio y rentas ilícitas del narcotráfico y la extorsión.
Por dicha situación, la Defensoría del Pueblo por medio de la Alerta Temprana 025/21 y la Alerta de Inminencia 026-2024 advirtió sobre la eventual confrontación armada entre estos actores armados. En estos documentos quedaba en evidencia que el acelerado crecimiento y expansión del Frente 33 estaba produciendo tensiones con el Eln por la administración de rentas ilegales y el control sobre territorios y comunidades que el Eln consideraba suyos.
















