La Policía investiga un aparente ajuste de cuentas. Vea lo que se conoce.

Publicado por: Redacción Judicial
Harold Fernando Gómez Suárez, de 36 años de edad, llegó hacia las 8:30 p.m. de este sábado, 27 de septiembre, hasta el sector El Edén del barrio Nueva Colombia, en Piedecuesta, a cobrar una rifa que una mujer le había comprado, actividad comercial a la que se dedicaba.
Hablaba con ella, una vendedora de empanadas identificada como Katiuska Nieves Sánchez, cuando de repente pasó una motocicleta Bóxer.
El parrillero descendió, desenfundó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones contra Gómez Suárez, más conocido como ‘El Gordo Harold’. Lea también: Hombre murió arrollado por un camión de la empresa de aseo en la que trabajaba
Con el daño hecho, los pistoleros se dieron a la fuga, mientras que la víctima recibió dos disparos en el tórax y quedó tendida en la vía pública. Aunque quienes se encontraban en la zona intentaron auxiliarlo, nada pudieron hacer y, tras la llegada de la Policía, se confirmó su muerte en el lugar de los hechos.
En el ataque también resultó herida Katiuska, de 43 años y de nacionalidad venezolana. La mujer sufrió una lesión por arma de fuego en el antebrazo izquierdo y fue trasladada a un centro asistencial, donde permanece fuera de peligro.
¿Qué móviles hay detrás de este asesinato en Piedecuesta?
El Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía realizó la inspección técnica del cadáver, el levantamiento del cuerpo y la recolección de material probatorio. En el lugar fue hallado un proyectil que hace parte de los elementos incautados.
Fuentes judiciales confirmaron que Gómez figuraba en el Sistema Penal Oral Acusatorio, Spoa, como indiciado en un proceso por tráfico, fabricación y porte de armas de fuego en el presente año. Otras noticias: Lo mataron por cruzar fronteras invisibles de bandas de delincuentes en Bucaramanga
Sin embargo, familiares de la víctima manifestaron que él se dedicaba a trabajos de construcción y que no tenían conocimiento de que tuviera problemas con otras personas.
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“De acuerdo con lo manifestado por una familiar, la víctima, una vez terminaba de trabajar, empezaba a cobrar el valor de la rifa, ya que también se dedicaba a vender rifas. La pariente aseguró que no tenía problemas con nadie que ella supiera y recordó que este año fue capturado por porte de munición”, indicaron las autoridades en su reporte.
Por ahora, la principal hipótesis que manejan las autoridades es que se trató de un posible homicidio por ajuste de cuentas. Hasta el momento, no se reportan capturas por este hecho.
















