En medio de los operativos de búsqueda, los presuntos responsables del crimen se enfrentaron con las autoridades.

Publicado por: Redacción Judicial
La mañana de este domingo 1 de febrero quedó marcada por un hallazgo que estremeció a la comunidad rural de Coromoro, en el sur de Santander.
Entre las 6:00 y las 7:00 a. m., campesinos que transitaban por una vía destapada encontraron el cuerpo sin vida del ganadero Rubiel Cáceres Marín, abandonado a un costado del camino que comunica las veredas Pueblo Viejo y El Guadual, a dos horas del casco urbano del municipio.
El cadáver yacía sobre la vía, en un sector solitario y de difícil acceso. En seguida las autoridades las autoridades fueron alertada. Minutos después, unidades de la Policía Nacional se desplazaron hasta el lugar para acordonar la escena y adelantar las diligencias judiciales. Las primeras inspecciones permitieron confirmar la identidad de la víctima y activar los protocolos de investigación para esclarecer las circunstancias del crimen. Puede leer: Investigan misteriosa desaparición de un ganadero en zona rural de Santander
Así fue el secuestro del ganadero
El hallazgo se produjo dos días después de que Cáceres Marín fuera reportado como secuestrado. El viernes 30 de enero, hacia las 2:00 de la tarde, el ganadero se movilizaba en motocicleta por la vía entre las veredas La Zúñiga y La Mina, en compañía de un familiar con discapacidad auditiva, cuando fue interceptado por hombres armados. El acompañante fue dejado en libertad y logró alertar a las autoridades, lo que desencadenó un operativo inmediato en la zona.

Durante la reacción policial de esa misma tarde, una patrulla se encontró con tres hombres que se desplazaban en motocicletas; uno de ellos conducía el vehículo que le había sido arrebatado al ganadero. Al intentar interceptarlos, los sospechosos abrieron fuego contra los uniformados y huyeron internándose en el monte, dejando abandonadas las motocicletas.
La búsqueda se mantuvo durante el fin de semana con el apoyo del Ejército Nacional. El sábado, el secretario del Interior departamental, Óscar Hernández Durán, confirmó que las labores se intensificaron ante la gravedad del caso. Sin embargo, fue la comunidad rural la que finalmente dio con el paradero del cuerpo, en un punto que hoy es clave para la investigación. Lea además: Envían a la cárcel a dos hombres capturados con propaganda del Eln en Santander
Hipótesis del crimen de Rubiel Cáceres Marín
Según versiones conocidas por Ecolecuá, Cáceres Marín, presuntamente, venía siendo víctima de extorsiones y habría tomado la decisión de no continuar entregando dinero a un grupo armado ilegal. A sus familiares les habría manifestado con firmeza que no volvería a pagar, pese a las amenazas. El ganadero residía en el casco urbano de Coromoro y era padre de dos menores de edad.
El crimen reaviva la preocupación por la presión extorsiva en esta zona del departamento. En septiembre de 2025, las autoridades capturaron a dos presuntos integrantes del Eln señalados de cobrar extorsiones en Coromoro, Charalá y Cincelada, incluso al alcalde municipal. Ese antecedente refuerza la hipótesis de que la violencia contra líderes y productores rurales sigue siendo una amenaza latente.
Las autoridades avanzan en la recolección de pruebas y testimonios para esclarecer el homicidio del ganadero y dar con los responsables.













