Dos ladrones interceptaron a un hombre en el barrio La Salle y le robaron una argolla matrimonial de oro, un celular y 850.000 pesos en efectivo. Uno de los delincuentes amenazó a la víctima con unas tijeras metálicas.

Publicado por: Alberto Donadío
Doce años de cárcel deberá pagar el hombre que utilizó tijeras metálicas para robar a un transeúnte que pasaba por el puente peatonal del barrio La Salle. Así lo decidió el Tribunal Superior de Bucaramanga.
Ludwin Ariza Vargas transitaba por el puente peatonal un día de 2021 a las 8 y 40 de la mañana cuando dos sujetos desconocidos lo agarraron por los brazos, lo amenazaron con las tijeras y se apoderaron de su argolla matrimonial de oro, un celular y 850.000 pesos en efectivo. Los delincuentes huyeron hacia un campo deportivo. Agentes de la Policía que escucharon las voces de auxilio de Ariza lograron capturar a uno de los acusados, Geinner Alberto Payares Montejo.
El procesado alegó que él era un cómplice del delincuente que huyó, dijo que no tenía antecedentes penales y argumentó que la víctima no se encontraba en situación de pobreza extrema por lo que el hurto no le generó un desmedro patrimonial considerable.
El hurto se castiga con penas de 8 a 16 años de prisión cuando se comete con violencia.
El tribunal consideró que la víctima fue sometida tomándolo de los brazos, uno de los asaltantes le puso unas tijeras metálicas en el estómago, mientras el otro lo amenazó con un objeto brillante y filoso en el pecho que la víctima no logró observar con claridad. El dinero en efectivo que llevaba la víctima era producto de su trabajo como técnico dedicado a la reparación de electrodomésticos. Además del dinero, el celular y el anillo de oro, los asaltantes lo despojaron de su cédula, el pase de manejar de una motocicleta y el pase de un vehículo de su propiedad.
El procesado, Geinner Alberto Payares Montejo, no negó la ocurrencia de los hechos. En las audiencias del juicio la víctima identificó a Payares Montejo como el joven vestido con ropa camuflada, que usaba tapabocas y que fue la persona que lo coaccionó para apoderarse de los objetos hurtados.
La sentencia señala: “La contribución de Geinner Alberto Payares Montejo fue esencial en tanto, inmovilizó y amedrentó a la víctima con unas tijeras metálicas para evitar su reacción defensiva al tiempo que extraían sus pertenencias de su pantalón”.
En el juicio no se conoció la identidad del segundo atacante, que logró escapar.















