El agresor José Urbano Medina enfrenta una condena de 28 años.

Publicado por: Redacción Colombia
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la ciudad de Bogotá conoció un testimonio que transita entre el horror de la violencia de género y la esperanza de una reconstrucción física y emocional. Karina Rincón, sobreviviente de un intento de feminicidio que conmocionó a la localidad de Fontibón el año pasado, decidió presentarse por primera vez ante las cámaras sin ocultar las marcas de la agresión que cambió su vida.
Tras seis meses de un hermetismo necesario para su protección y sanidad, la mujer relató los detalles de su proceso de recuperación y el estado actual del proceso judicial contra su agresor, José Urbano Medina, quien fuera su pareja sentimental y padre de su hija de cinco años. Rincón, quien recibió el impacto de un martillo en 24 ocasiones, describió su rostro actual como el símbolo de una “nueva etapa”.
Un proceso de reconstrucción ósea y emocional
La gravedad de las lesiones sufridas por Karina requirió una intervención quirúrgica de alta complejidad en el Hospital de Kennedy que se extendió por más de diez horas. Según el cuerpo médico, la paciente presentaba múltiples fracturas en la región frontal y occipital del cráneo. Para salvar su vida, fue necesaria una reconstrucción con piezas de titanio debido a la pérdida total de tejido óseo en algunas zonas de su frente. Lea aquí: El estremecedor testimonio de Karina, la mujer que sobrevivió a 20 martillazos en Bogotá
“Tengo una cicatriz en mi boca que va hasta mi nariz. Fue una reconstrucción completa; el hueso del cráneo fue perforado totalmente”, explicó Karina.

Además de las secuelas en su estructura craneal, la víctima perdió sus dientes durante el ataque mientras se encontraba inconsciente. Gracias a la intervención de especialistas en cirugía maxilofacial, ha iniciado la fase de prótesis dentales para recuperar funciones básicas como el habla y la alimentación, aunque advierte que el camino médico no ha terminado: durante el próximo año deberá someterse a nuevas cirugías plásticas y reconstructivas en su cuero cabelludo y rostro.
Justicia y activismo frente a la impunidad
En el ámbito judicial, el panorama genera preocupación para la defensa de la víctima. José Urbano Medina, de 51 años, enfrenta cargos por tentativa de feminicidio agravado. A pesar de la contundencia de las pruebas y la gravedad del ataque —perpetrado por la espalda mientras la hija de ambos dormía—, el procesado no ha aceptado los cargos y su defensa ha adoptado una actitud que los abogados de Rincón califican como “displicente y burlona” durante las audiencias preparatorias.
Ante esta realidad, Karina ha decidido transformar su dolor en una plataforma de ayuda a través de la creación de la Fundación Karina Durán. El objetivo de esta organización es brindar acompañamiento jurídico y psicológico a mujeres que han sido víctimas de violencia intrafamiliar en Colombia, buscando evitar que otros casos queden en el olvido institucional.
Actualmente, Medina se expone a una condena de hasta 28 años de prisión, mientras la sobreviviente continúa liderando una lucha por recuperar no solo su imagen, sino su tranquilidad y la de su pequeña hija.















