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Jueves 26 de marzo de 2026 - 06:31 PM

La historia de Brandon Jiménez, soldado santandereano que falleció en Putumayo y soñaba con darle un casa a su familia

El joven era oriundo de Puerto Wilches y desde pequeño ayudaba a su familia. Fue uno de los tres santandereanos fallecidos en el desastre aéreo.

Brandon Leonel Jiménez Clavijo, oriundo de Puerto Wilches, es una de las víctimas mortales del siniestro aéreo.
Brandon Leonel Jiménez Clavijo, oriundo de Puerto Wilches, es una de las víctimas mortales del siniestro aéreo.

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Publicado por: Redacción Judicial

En el barrio Arenal, en Puerto Wilches, resuena el recuerdo de Brandon Leonel Jiménez Clavijo. No solo como soldado del Ejército Nacional, sino como un hijo que creció entre el trabajo duro, la humildad y el sueño de servir al país.

Su historia, contada por su padre, Leonel Jiménez Villafañe, es la de un joven que desde niño entendió el valor del esfuerzo.

“Él se crió ayudándome a vender en una carreta allí en el mercado. Si pescaba, me acompañaba en la agricultura y salía conmigo a trabajar. Muy querido, nunca respondón ni nada, muy humilde”, relató.

Brandon fue el mayor de cuatro hermanos. Desde pequeño, según su padre, mostró un carácter solidario y desprendido, siempre pensando en los demás.

“Todo el mundo lo quería allá en el barrio. Él quería tener para darle al abuelo, a los amigos, compartir con los vecinos, con los compañeros del barrio”, recordó.

Su camino en la vida militar comenzó como soldado raso y, con el tiempo, logró convertirse en soldado profesional. Era, según su familia, una meta clara desde joven.

“La pasión era el servicio militar. Yo le decía: hijo, si tú cumples tus metas, que tú quieres estar allá en el Ejército. Yo no lo pude lograr porque tuve unas amenazas y me tocó irme de Puerto Wilches a Barranquilla; ahí conocí a mi pareja y luego regresamos para criar a mis hijos”, dijo su padre.

El sueño del joven militar era trabajar arduamente para ayudar a sus padres a tener una vivienda propia. Lea además: Tercer militar santandereano muerto en la tragedia aérea de Putumayo

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“Él quería ayudarnos, tener vivienda, sacar todo adelante. Yo he sido humilde, trabajando toda mi vida, en la agricultura, pescando”, expresó.

Ahora, en Puerto Wilches, se espera la llegada del cuerpo para darle el último adiós.

“Nos llamaron anoche. Recibí la llamada de un teniente, de un sargento, diciendo que el cuerpo se encuentra allá y que tenemos que esperar porque hay muchos soldados. También me llamaron de Bucaramanga diciéndome que lo trasladarían para acá… es muy triste para mí todo esto”, concluyó.

Brandon Leonel Jiménez Clavijo fue una de las víctimas del siniestro aéreo registrado el pasado 23 de marzo, que deja decenas de fallecidos y heridos, y que enluta a varias familias del país.

Tres santandereanos entre las víctimas

Junto a Brandon, también perdieron la vida otros dos militares oriundos de Santander: el cabo tercero Jhon Jairo Acuña Cruz y el soldado profesional Luis Eduardo Blanco Hernández.El cabo tercero Jhon Jairo Acuña Cruz y el soldado profesional Luis Eduardo Blanco Hernández, víctimas santandereanas del accidente aéreo en Putumayo.

El cabo tercero Jhon Jairo Acuña Cruz y el soldado profesional Luis Eduardo Blanco Hernández, víctimas santandereanas del accidente aéreo en Putumayo.

El cabo tercero Jhon Jairo Acuña Cruz y el soldado profesional Luis Eduardo Blanco Hernández, víctimas santandereanas del accidente aéreo en Putumayo.
El cabo tercero Jhon Jairo Acuña Cruz y el soldado profesional Luis Eduardo Blanco Hernández, víctimas santandereanas del accidente aéreo en Putumayo.

Acuña Cruz era natural del municipio de La Aguada, en la provincia de Vélez. Vivía en el sector San Martín junto a su familia y era el hijo mayor. Antes de ingresar al Ejército, trabajó en establecimientos comerciales en San Gil. Sus allegados lo recuerdan como un joven trabajador, humilde y comprometido con sacar adelante a sus seres queridos.

Por su parte, Luis Eduardo Blanco Hernández era oriundo de Aratoca, en la provincia de Guanentá. Ingresó al Ejército a los 18 años, tras terminar sus estudios en el colegio San Luis de Aratoca. Residía en el barrio El Mirador junto a su familia. Era reconocido por su disciplina, responsabilidad y sentido de compromiso.

Publicado por: Redacción Judicial

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