La ciudad registra un incremento del 36 % en las muertes por accidentes de tránsito frente al año pasado

Publicado por: Redacción Judicial
Mientras la mayoría de los ciudadanos dormía, las sirenas de las ambulancias, las luces de las patrullas y las cintas de aislamiento volvieron a instalarse sobre el asfalto. En menos de 24 horas, tres motociclistas perdieron la vida en distintos accidentes ocurridos en Bucaramanga y su área metropolitana, donde la siniestralidad vial está creciendo a la misma velocidad que el parque automotor.
Los escenarios fueron diferentes, pero el desenlace fue el mismo. El pavimento terminó convertido en el último lugar que pisaron Laura Yesenia Díaz, Kevin Gabriel Hernández Castellanos y Lina Luz López Rivera.
Dos tragedias en la misma vía
La carrera 15 fue el escenario de las dos primeras muertes.
Hacia las 2:00 de la madrugada del miércoles 24 de junio, Laura Yesenia Díaz, de 33 años, se desplazaba en una motocicleta por este corredor vial cuando, por circunstancias que hacen parte de la investigación, terminó impactando contra la parte trasera de otro vehículo. Puede leer: Dos motociclistas murieron en accidentes similares ocurridos la misma noche en Bucaramanga

El violento choque le ocasionó heridas que resultaron fatales.
Apenas dos horas después, cuando todavía las autoridades adelantaban las diligencias del primer caso, la historia volvió a repetirse a pocos kilómetros de distancia.
Sobre la misma carrera 15, esta vez en inmediaciones de la avenida Quebradaseca, Kevin Gabriel Hernández Castellanos, de 29 años, perdió el control de la motocicleta que conducía mientras transitaba en sentido norte-sur.
Las primeras hipótesis indican que el vehículo se desestabilizó antes de estrellarse contra el bordillo del andén. El impacto fue tan fuerte que el motociclista falleció en el lugar.
Publicidad
“Las causas de ambos accidentes son materia de investigación”, señalaron las autoridades de tránsito, que ahora buscan establecer si hubo exceso de velocidad, fallas mecánicas o cualquier otro factor que explique los dos siniestros ocurridos con apenas horas de diferencia. También lea: Accidente en Chimitá: una madre murió tras violento choque entre motocicletas

La racha continuó al amanecer del jueves
Cuando parecía que la ciudad intentaba recuperarse de las dos tragedias, una nueva llamada de emergencia volvió a movilizar a los organismos de socorro.
Esta vez ocurrió en la vía que comunica a Girón con el sector de Café Madrid, cerca del retorno ubicado en inmediaciones de la estación de servicio de Chimitá.
Lina Luz López Rivera, de 30 años, viajaba como parrillera en una motocicleta que se desplazaba en sentido sur-norte.
Según la información preliminar, otra motocicleta los impactó por la parte trasera. El golpe hizo que ambos ocupantes perdieran el control del vehículo y cayeran violentamente sobre el pavimento. Lea además: Investigan el accidente que cobró la vida de una profesora en Matanza, Santander
La mujer murió a causa de la gravedad de las lesiones, mientras que el conductor de la motocicleta en la que se movilizaba resultó herido y fue trasladado a un centro asistencial.

Las autoridades trabajan en la reconstrucción del accidente para determinar las responsabilidades de los involucrados.
Publicidad
En cifras, el preocupante panorama de siniestralidad
Aunque cada uno de estos casos tiene circunstancias particulares, todos hacen parte de una problemática que desde hace meses preocupa a las autoridades de Bucaramanga y que afecta diariamente la movilidad y, sobre todo, la vida de cientos de personas.
Las cifras de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga muestran que entre enero y mayo de 2026 se registraron 521 accidentes, 61 más que en el mismo periodo del año anterior. A esa cifra se suman otros 30 siniestros ocurridos durante los primeros días de junio. Le sugerimos leer: Motociclista murió tras chocar contra una volqueta en la vía San Gil-Bucaramanga
Durante esos pimeros cinco meses del año, 747 personas resultaron lesionadas y 45 fallecieron en accidentes de tránsito.
En términos prácticos, esto significa que aproximadamente uno de cada once accidentes termina cobrando una vida.
Publicidad

El incremento de víctimas fatales también enciende las alarmas. Frente al mismo periodo de 2025, la ciudad registra un aumento del 36 %, equivalente a 12 fallecidos más.
Los motociclistas siguen siendo los más vulnerables
Las estadísticas también revelan quiénes están llevando la peor parte.
De las 45 personas fallecidas este año en accidentes de tránsito, 23 eran motociclistas, ya fuera como conductores o acompañantes. Es decir, más de la mitad de las víctimas mortales se movilizaban en este tipo de vehículo.
La tendencia no es nueva. Históricamente, cerca del 70 % de las personas involucradas en siniestros viales en Bucaramanga son motociclistas, un dato que refleja la vulnerabilidad de quienes utilizan este medio de transporte y la necesidad de fortalecer las medidas de prevención.
Mientras avanzan las investigaciones para establecer qué ocurrió en cada uno de los tres accidentes registrados durante las últimas horas, la ciudad suma nuevas familias en duelo y nuevas cifras a una estadística que no deja de crecer.
















