Las víctimas, cuyas edades oscilaban entre los 15 y 17 años, fueron sometidas a múltiples agresiones sexuales.

Publicado por: Redacción Judicial
Durante varios años, siete adolescentes que soñaban con destacar en el atletismo terminaron siendo víctimas de abusos sexuales y psicológicos por parte del hombre que debía guiarlas en su formación deportiva.
Los hechos ocurrieron en Bucaramanga entre 2014 y 2022 y tuvieron como responsable a Giovanny Vega Blanco, entrenador de un club de atletismo, quien aprovechó la relación de confianza y autoridad que tenía sobre las jóvenes para cometer los delitos.
Las víctimas, cuyas edades oscilaban entre los 15 y 17 años, fueron sometidas a múltiples agresiones sexuales mientras entrenaban bajo la dirección del hoy condenado. De acuerdo con la investigación, además de los abusos, el entrenador ejercía constantes maltratos psicológicos y verbales mediante expresiones humillantes y descalificantes que les ocasionaron graves afectaciones emocionales.
Según estableció la investigación, Vega Blanco utilizó su trayectoria como entrenador y su papel de formador para intimidar a las menores y evitar que denunciaran lo ocurrido, aprovechándose de que varias de ellas se encontraban en condición de vulnerabilidad. Le puedo puedo sugerir leer: Por qué la violencia no da tregua en Santander: el poder de las bandas y grupos armados
Tras valorar las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación, un juez de conocimiento lo condenó a 30 años de prisión como responsable de los delitos de acceso carnal violento agravado y acto sexual violento agravado.
Además de la pena privativa de la libertad, el despacho judicial lo inhabilitó por 20 años para ejercer derechos y funciones públicas.
La decisión fue emitida en primera instancia, por lo que aún pueden interponerse los recursos establecidos por la ley.















