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Domingo 30 de agosto de 2026 - 12:11 PM

Detrás de una pantalla: así habría operado el ‘grooming’ que puso a ‘El Vaquerito’ bajo la lupa en Girón

Edwin Fabián Cardona Baquero, conocido como ‘El Vaquerito’, fue capturado en Girón tras una investigación que habría evidenciado el uso de redes sociales para acercarse a niñas y adolescentes mediante presuntas estrategias de grooming.

Detrás de una pantalla: así habría operado el ‘grooming’ que puso a ‘El Vaquerito’ bajo la lupa en Girón
Detrás de una pantalla: así habría operado el ‘grooming’ que puso a ‘El Vaquerito’ bajo la lupa en Girón

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Publicado por: Redacción Judicial

Una conversación que parece inofensiva. Una propuesta que se presenta como una oportunidad. Una persona que, desde el otro lado de la pantalla, comienza a ganarse la confianza de una niña o una adolescente.

Así puede comenzar una forma de violencia que muchas veces no es identificada de inmediato por quienes la están viviendo. Ese es uno de los elementos que rodean la investigación contra Edwin Fabián Cardona Baquero, conocido en redes sociales como ‘El Vaquerito’, capturado en Girón en medio de una investigación por presunta pornografía con personas menores de 18 años.

De acuerdo con la Policía, durante aproximadamente seis meses los investigadores siguieron sus movimientos en internet y analizaron la manera en que presuntamente utilizaba su actividad como creador de contenido y su vínculo con el fútbol infantil para acercarse a niñas y adolescentes.

Según la hipótesis de las autoridades, Cardona Baquero habría utilizado falsas promesas de oportunidades de modelaje y ofrecido incentivos económicos para participar en supuestas sesiones fotográficas que terminarían involucrando contenido de naturaleza sexual.

El teniente coronel Adrián Vega, jefe del Centro Cibernético Policial de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, explicó que detrás de los contactos habría una estrategia para aprovechar escenarios de confianza.

“Aquí encontramos una instrumentalización de las redes sociales para acercarse a menores de edad, aprovechando diferentes escenarios de confianza y utilizando engaños para lograr ese primer contacto”.

La investigación permitió identificar cinco cuentas en Facebook, Instagram y TikTok que, según la Policía, estarían relacionadas con el capturado. Los investigadores realizaron actividades especializadas, entre ellas labores de agente encubierto virtual, para establecer la manera en que se producían los contactos.

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El seguimiento también permitió ubicar hechos que se remontarían a 2023 y 2025 y que estarían relacionados con la presunta compra, venta y producción de material ilícito. Durante el allanamiento realizado en Girón en 2026 fueron encontrados elementos digitales que, según la Policía, contendrían material de abuso sexual infantil. Estos dispositivos deberán ser sometidos a análisis forense para establecer su contenido, origen y posible relación con los hechos investigados.

A la cárcel ‘El Vaquerito’ señalado de engañar a menores con falsas promesas de modelaje en Girón
A la cárcel ‘El Vaquerito’ señalado de engañar a menores con falsas promesas de modelaje en Girón

Cuando el acercamiento comienza como una amistad

La palabra grooming aparece en el centro de esta investigación. Pero, para comprender qué significa y por qué puede ser difícil de detectar, es necesario mirar más allá de la pantalla. La psicóloga Tatiana Cordero explica que el grooming no consiste simplemente en que un adulto establezca una conversación con un niño, niña o adolescente. Se trata de una construcción progresiva de confianza que posteriormente puede ser utilizada con fines sexuales.

“Desde la psicología se entiende el grooming como una construcción progresiva de confianza que hacen los adultos con un niño, niña o adolescente, especialmente a través de medios digitales y con fines sexuales. La persona adulta puede hacerse pasar por un niño, una niña o un adolescente a través de un computador o un celular y comenzar a contactar a niños y adolescentes”.

La estrategia, explica, no necesariamente comienza con una solicitud de contenido íntimo. Puede hacerlo con algo que para la víctima parece cotidiano: una conversación, un juego, intereses compartidos o una persona que aparentemente está dispuesta a escucharla.

“Esto no comienza necesariamente como una conversación sexual. Puede empezar como una amistad, una persona con la que se juega en línea, intereses compartidos, halagos o alguien que escucha y entiende la situación por la que está pasando el niño o la niña. Poco a poco se va introduciendo en su verdadera intención, que es obtener contenidos sexuales, ya sean imágenes o videos, y en muchos casos llegar hasta un encuentro presencial”.

Esa progresión es precisamente la que puede hacer que la víctima no perciba inicialmente el peligro. “Lo peligroso es que los niños, las niñas y los adolescentes no perciben en un inicio que están frente a una situación de abuso. La persona adulta se presenta como alguien que escucha y comprende y, especialmente durante la adolescencia, puede aparecer como alguien que valida las emociones y las situaciones que están viviendo. De esa manera se va generando un vínculo de confianza”.

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En la investigación contra ‘El Vaquerito’, la Policía sostiene que algunos de los contactos habrían ocurrido mediante WhatsApp y que el señalado presuntamente se hacía pasar por una persona menor de edad.

Edwin Fabián Cardona Baquero, conocido en redes sociales como ‘El Vaquerito’, fue capturado en Girón.
Edwin Fabián Cardona Baquero, conocido en redes sociales como ‘El Vaquerito’, fue capturado en Girón.

La confianza puede convertirse en una herramienta de control

Una vez construida la confianza, el escenario puede cambiar. La solicitud de una fotografía o un video puede convertirse en el primer paso hacia una dinámica de presión. Cordero explica que, cuando el agresor ya tiene material íntimo, puede utilizarlo para amenazar y conseguir nuevas imágenes.

“Después de que se ha enviado una imagen puede aparecer la amenaza: ‘Si no me envías más, las voy a publicar, le voy a contar a tus padres, voy a hacer esto’. Esa es la manipulación y la presión posterior que aparece después de obtener, por ejemplo, el primer intercambio de imágenes”.

Después de una experiencia de este tipo, una de las principales barreras puede ser el silencio. La víctima puede tener miedo de contar lo sucedido, especialmente si cree que será castigada o juzgada por los adultos.

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“La culpa también está mediada por la vergüenza y el miedo, especialmente por el temor a ser castigados por las personas adultas. Por eso permanecen mucho tiempo en silencio, viviendo ese sufrimiento en soledad”.

Por eso, la respuesta de padres, madres, cuidadores y profesores puede ser determinante cuando finalmente se conoce la situación. Cordero insiste en que la primera reacción no debe ser cuestionar a la víctima por sus decisiones.

“Cuando un adolescente, un niño o una niña nos revela lo que está pasando, no debe recibir una pregunta como ‘¿por qué hiciste eso?’, porque eso se siente como un señalamiento y una culpabilización. Al contrario, debemos decir: ‘Gracias por contarme, hiciste bien, eso no es tu culpa. Tú eres un niño, una niña o un adolescente y vamos a ver cómo podemos solucionarlo. Yo te puedo ayudar’”.

Las señales que pueden advertir que algo está ocurriendo

No existe una señal única que permita determinar que un niño, niña o adolescente está siendo víctima de grooming. Sin embargo, algunos cambios pueden llamar la atención cuando aparecen de manera simultánea o representan una transformación importante respecto al comportamiento habitual.

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Cordero señala que uno de los primeros elementos puede ser el secretismo alrededor de los dispositivos electrónicos.

“Algunas señales pueden ser el secretismo alrededor del celular, el computador o las redes sociales. Podemos identificar que ocultan conversaciones, cambian o cierran rápidamente las pantallas cuando está cerca su mamá, su papá o su cuidador”.

También pueden aparecer cambios en el estado de ánimo, aislamiento y alteraciones en las rutinas.

“En muchos casos se presentan alteraciones del sueño, de la alimentación, del estado de ánimo o del rendimiento escolar. También puede aparecer aislamiento, pérdida de interés por actividades que antes disfrutaban, miedo, angustia y una preocupación inusual porque otras personas vean los mensajes, las fotografías o los videos”.

Pero la especialista hace una precisión importante: observar estos cambios no significa que automáticamente exista grooming.

“Estos comportamientos no son una prueba de que haya grooming. Pueden aparecer por muchas otras razones propias del desarrollo, de la vida familiar, escolar o emocional. Pero sí es muy importante que estos cambios sean señales que motiven a las personas adultas a acercarse y conversar”.

Cuando una supuesta oportunidad puede convertirse en una forma de captación

En el caso investigado en Girón, las autoridades hablan de supuestas propuestas de modelaje e incentivos económicos como parte de la estrategia de acercamiento. Para la abogada Viviana Bohórquez Monsalve, directora de la Fundación Jacarandas, este tipo de situaciones deben analizarse dentro de un problema más amplio: la falta de conocimiento sobre las violencias digitales y las rutas para denunciarlas.

“Las rutas de violencia son bastante débiles. Mucha gente, incluso cuando le pasa este tipo de cosas, no sabe cómo denunciar, no sabe si esto es delito y vivimos con una naturalización de la violencia muy grave”.

Bohórquez considera que una solicitud de una fotografía no debería ser entendida como un hecho aislado que simplemente puede resolverse bloqueando a la persona. “Si alguien me pide una foto y yo no la mando, simplemente cierro el chat y no vuelvo a abrirlo. Creo que debemos hacer una reflexión sobre que este tipo de violencia puede escalar. Si una persona está pidiendo una foto o un video, no se trata simplemente de bloquearla y acabar ahí la conversación, sino de denunciar este tipo de manipulaciones o estrategias para hablar con niños y niñas menores de 14 años”.

La abogada también insiste en la necesidad de que los niños, niñas y adolescentes conozcan desde los espacios educativos cuáles son las conductas que pueden representar un riesgo.

“Creo que falta educación y una conversación en los espacios escolares sobre qué es normal y qué no es normal. ¿Es normal que nos hagan una invitación a mandar una foto? Eso no es normal ni está permitido. ¿Es normal hablar con adultos en línea mientras juego? No debería estar permitido. ¿Es normal que me pida mostrar algo de mi cuerpo? No”.

La prevención, según Bohórquez, no puede quedar exclusivamente en manos de las familias. También debe existir una responsabilidad institucional y educativa.

“Prevenir la violencia digital es un trabajo del MinTIC y del Ministerio de Educación. También hay un trabajo que se puede realizar desde alcaldías y gobernaciones para no dejarle todo al Gobierno nacional”.

La abogada considera que padres, madres, docentes y cuidadores necesitan herramientas para acompañar el uso de internet.

“Muchas veces los padres y madres están ocupados y le dan el celular o acceso a internet a una niña, pero no tienen cómo controlar o verificar que no solamente esté viendo una película o YouTube, sino prevenir que tenga contacto con personas externas o que esté jugando en línea con adultos”.

Un caso con conexiones internacionales

La investigación contra ‘El Vaquerito’ también tuvo un componente internacional. Según la Policía, participaron Meta, operadores de telefonía móvil y Homeland Security Investigations, HSI, de Estados Unidos.

Además, se estableció que existían reportes asociados al capturado en CyberTipline, del National Center for Missing and Exploited Children, NCMEC. Con la información recopilada durante los meses de seguimiento, la Policía y la Fiscalía solicitaron el allanamiento del inmueble en Girón. Allí fueron encontrados los elementos digitales que ahora deberán ser analizados.

Durante las audiencias preliminares, un juez de control de garantías legalizó la captura y posteriormente impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario.

Cardona Baquero deberá responder por el delito de pornografía con personas menores de 18 años mientras avanza el proceso judicial. Será la justicia la encargada de determinar, con base en las pruebas, las responsabilidades correspondientes.

Publicado por: Redacción Judicial

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