Un juez de la República le impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra el agresor.

Publicado por: Redacción Judicial
Paula Carley Coca Murcia, de 23 años, se encontraba descansando en una hamaca en su lugar de trabajo cuando fue atacada con un arma cortopunzante. El señalado agresor, Leonardo Gómez Bernal, de 63 años, se habría acercado hasta donde estaba la joven y la atacó en repetidas ocasiones, aprovechando el estado de indefensión en el que se encontraba. Las heridas terminaron causándole la muerte.
El feminicidio ocurrió hacia las 12:40 del mediodía del domingo 1 de noviembre de 2026, en un establecimiento comercial del sector La Recta, ubicado en el kilómetro 2 de la vía que comunica a San Gil con Socorro, en jurisdicción del municipio de Pinchote, Santander.
Las cámaras de seguridad del establecimiento registraron parte de lo ocurrido. Según las imágenes difundidas sobre el caso, el hombre se acercó a Paula mientras ella permanecía recostada en una hamaca y, posteriormente, la atacó con un cuchillo. La grabación se convirtió en uno de los elementos conocidos sobre las circunstancias en las que ocurrió el crimen.
Al sentirse herida, la joven intenta levantarse y escapar, pero cae al suelo a pocos metros. Mientras tanto, el señalado agresor huye del establecimiento y amenaza con el mismo cuchillo a las personas que intentan detenerlo.
Paula fue auxiliada y trasladada de urgencia a la Clínica Santa Cruz de la Loma, en San Gil, donde falleció minutos después debido a la gravedad de las lesiones. Entre tanto, comenzaron a conocerse versiones sobre posibles antecedentes de acoso, pues, según testimonios de personas cercanas a la joven recogidos por medios regionales, el hombre habría tenido acercamientos insistentes y no correspondidos hacia ella. Estas circunstancias forman parte de los antecedentes que deben esclarecerse dentro del proceso judicial.
Después del ataque, la Policía Nacional activó un plan candado que permitió ubicar y capturar a Gómez Bernal en el sector de La Feria, en San Gil. De acuerdo con la información entregada por el teniente coronel Duván Francisco Gélvez Ferreira, comandante del Distrito de Policía de San Gil, el hombre presentaba lesiones que presuntamente se había causado a sí mismo cuando fue interceptado por los uniformados, razón por la cual recibió atención médica bajo custodia policial antes de quedar a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
Envían a la cárcel al señalado feminicida de Paula Carley
Entre el lunes 2 y el martes 3 de noviembre se adelantaron las audiencias preliminares contra Leonardo Gómez Bernal ante un juzgado de San Joaquín, Santander. Durante las diligencias de legalización de captura, formulación de imputación y solicitud de medida de aseguramiento, un juez ordenó que el hombre permaneciera privado de la libertad en un establecimiento carcelario mientras continúa el proceso judicial.
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Durante las audiencias, Gómez Bernal aceptó los cargos formulados por la Fiscalía General de la Nación por el delito de feminicidio agravado. Entre las circunstancias expuestas por el ente acusador se encuentra el estado de indefensión en el que estaba Paula cuando fue atacada, dado que se encontraba recostada en una hamaca. Aunque el procesado reconoció los cargos, la decisión sobre su responsabilidad penal y la pena correspondiente deberá quedar formalizada mediante sentencia judicial.
El asesinato de Paula provocó rechazo entre familiares, amigos y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, quienes se reunieron el lunes 2 de noviembre frente a la Alcaldía de San Gil para rendirle homenaje y exigir justicia. Con velas, carteles y mensajes contra la violencia de género, los asistentes participaron en una velatón que también contó con el acompañamiento del colectivo Territorio de Mujeres Guanentinas, organización que se sumó al llamado para esclarecer los hechos y mantener viva la memoria de la joven.
La movilización reunió a personas que expresaron su preocupación por las distintas formas de violencia que enfrentan las mujeres en Santander. Además de reclamar justicia por Paula, la jornada puso nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer las acciones institucionales de prevención y protección frente a las amenazas, el acoso y otras conductas que pueden anteceder a hechos de violencia feminicida.
“Recordamos a Paula y a todas aquellas mujeres a quienes les arrebataron la vida. Sus nombres, sus historias y sus sueños no pueden quedar en el olvido. Hoy exigimos justicia, verdad y garantías para que ninguna mujer tenga que vivir con miedo ni ninguna familia tenga que llorar otra ausencia”.
Por su parte, la Fundación Mujer y Futuro manifestó:
“Exigimos que las autoridades adelanten una investigación rigurosa, con debida diligencia y enfoque de género, que permita esclarecer los hechos y garantizar justicia. La vida y la integridad de las mujeres no pueden seguir estando en riesgo en sus hogares, calles, comunidades ni lugares de trabajo. Prevenir las violencias, proteger a las mujeres y garantizar su derecho a una vida libre de violencias es una responsabilidad institucional y colectiva”.
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Dos feminicidios en Santander en menos de un mes
El asesinato de Paula se conoce menos de un mes después del ataque contra Gerlein Giovanna Joya Ibáñez, de 22 años, ocurrido el 19 de octubre en Puerto Wilches, Santander, y denunciado por sus familiares como un presunto feminicidio. La joven salió de su vivienda hacia las 5:40 de la mañana rumbo a su trabajo, pero cuando transitaba por el sector del corregimiento de San Claver, a la altura del kilómetro 16, habría sido interceptada por una persona que le disparó en varias ocasiones. El crimen generó manifestaciones de rechazo y exigencias de justicia por parte de la comunidad.
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Gerlein falleció el miércoles 21 de octubre en Bucaramanga, donde recibía atención médica por la gravedad de las heridas. Sus familiares y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres han solicitado que se esclarezcan las circunstancias del crimen y se investiguen las presuntas amenazas que habría recibido de su expareja sentimental, según los testimonios conocidos públicamente. Hasta la información disponible para esta publicación, el caso continúa siendo señalado como un presunto feminicidio, sin que se haya podido confirmar una decisión judicial que establezca responsabilidades penales.
En medio de este panorama, las cifras nacionales también reflejan la magnitud de la violencia contra las mujeres. Según un informe divulgado por la Defensoría del Pueblo el 2 de septiembre de 2026, entre enero y el 31 de julio de ese año se habían registrado 278 noticias criminales por feminicidio en Colombia, equivalentes a una tasa nacional de 1,02 casos por cada 100.000 mujeres. La entidad advirtió sobre la necesidad de fortalecer las respuestas institucionales para prevenir estos crímenes y garantizar la protección oportuna de las mujeres, mientras que los registros corresponden a denuncias e investigaciones y no necesariamente a feminicidios con sentencia judicial.
















