lunes 29 de abril de 2019 - 11:20 AM

Otros crímenes atroces que han estremecido a Santander

Son muchos los crímenes ocurridos en Santander, todos dolorosos, pero algunos más recordados que otros por la manera en que ocurrieron.

Vanguardia.com les recuerda tres de los homicidios que han estremecido a Santander en los últimos años.

En Piedecuesta, Johana mató a su hijo

El 10 de junio de 2009, comenzó una historia que no acabó con final feliz, en Piedecuesta, Santander.

Johana Macías, de 24 años, madre del bebé Esteban Alejandro, denunciaba que le habían secuestrado a su hijo, de apenas 7 días de nacido.

El primer relato que entregó a las autoridades, apuntaba a que una mujer y dos hombres, llegaron a su casa, los sacaron a la fuerza y los subieron a un viejo carro azul, rumbo a la invasión Nueva Colombia.

Otros crímenes atroces que han estremecido a Santander

Allí, según manifestaba, la habían bajado a ella del carro y se había llevado a Esteban Alejandro. Solo dos horas después, la mujer reportó la desaparición, argumentando que había caminado desde la Invasión para informar lo sucedido.

Ante el clamor, no solo de la familia del bebé, sino de todo el pueblo, las autoridades integraron un gran grupo de búsqueda para dar con el paradero del niño.

La noticia causó conmoción tanto a nivel local como nacional, el 12 de junio, dos días después del presunto secuestro, cerca de 4 mil personas salieron a marchar por la liberación. Entre la multitud, la misma Johana, acompañada por su esposo Orlando Mosquera, recorrieron las calles, con cartel en mano.

“Les pido de corazón a las personas que lo tienen, que por favor, por amor a Dios, me lo devuelvan. Ya es hora de acabar con todo esto, el bebé necesita de mis cuidados”, manifestaba la mujer a los medios de comunicación.

Seis días después del supuesto secuestro, el 16 de junio, la búsqueda terminó. A la 1:00 de la tarde, Macías confesó ser la autora del crimen de su propio hijo.

Otros crímenes atroces que han estremecido a Santander

Ella misma guió a los investigadores del Gaula hasta el sitio exacto en el que arrojó el cuerpo del bebé. Fue hallado a las 3:00 de la tarde en un paraje, en el kilómetro 50+200 metros en la vía que de Bucaramanga conduce a San Gil, en el sitio conocido como Pescadero.

Dos años, tres meses y 21 días después del crimen, la justicia condenó a Macías, a 37 años y seis meses de prisión, por el asesinato de su hijo.

En Socorro, la asesinaron para sacarle a su bebé

Sandra Bernal, una socorrana de 34 años, tenía nueves meses de embarazo cuando desapareció, el 2 de septiembre de 2016, en Socorro, Santander.

Había salido de su casa, localizada en la vereda Luchaderos, y desde entonces los familiares desconocían su paradero.

Esa misma noche, mientras un grupo de policías trataba de establecer dónde podría estar la mujer embarazada, otros uniformados se desplazaron a un establecimiento comercial en zona urbana del Socorro, donde se encontraba Ecilda María Díaz Rodríguez, de 32 años, quien manifestaba que había dado a luz a una bebé en la casa.

Con el fin de verificar el estado de salud de la mujer y la recién nacida, las dos fueron trasladadas en una patrulla al servicio de urgencias del Hospital Regional Manuela Beltrán.

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La mujer, con la bebé en brazos, aún con el cordón umbilical adherido, afirmaba que había tenido un parto en la casa.

Cuando los médicos examinaron a la mujer que afirmaba ser la mamá de la bebé, comprobaron que no podía ser suyo, pues según la ecografía, en los últimos tres meses ella no había estado embarazada.

El sábado, a primera hora, la Policía intensificó la búsqueda de Sandra. Gracias a las indicaciones que ella misma le había dado a su esposo el viernes en la mañana, en la que fue su última llamada telefónica, las autoridades llegaron hasta la vereda San Lorenzo, a 15 minutos del casco urbano del Socorro.

Indagando con los vecinos del sector, los investigares ingresaron a una finca donde, según testigos, el viernes sobre el mediodía habían visto a dos mujeres, una de ellas embarazada, y a un hombre.

Allí, medio sepultado y cubierto con palos, hallaron el cadáver de Sandra. El cuerpo tenía señales de violencia en el rostro, producidas con un objeto contundente. Sin embargo, lo que impresionó hasta a los más curtidos investigadores de la Sijin que estaban en la escena, fue la herida en el abdomen, la cual le hicieron para extraerle a la bebé.

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Los familiares de la víctima aseguran que Sandra fue engañada con el pretexto de sacar una guaca que contenía dinero y joyas, y por eso había accedido a ir hasta el sitio donde fue hallada muerta.

Por este crimen, fueron capturados Ecilda María Díaz Rodríguez y Juan Carlos Vega Ruiz, de 26 años, quien la acompañó hasta el lugar donde cometieron el homicidio. Los imputaron por homicidio agravado en concurso material y heterogéneo con secuestro y tráfico de menores.

Una de las hipótesis que las autoridades investigan para establecer los móviles del escabroso crimen hace referencia a que la capturada habría estado embarazada, pero, tal parece, tuvo complicaciones y perdió el bebé. Al parecer, con el fin de que su relación sentimental no se viera afectada, ella fingió seguir con el embarazo y habría ideado el crimen, para quedarse con el bebé de Sandra y mantener su mentira.

En noviembre de 2016, luego de lograr un preacuerdo con la Fiscalía, tras la aceptación de cargos, Ecilda fue condenada a 35 años de prisión, mientras que Juan Carlos, alias ‘Cindy’, purga 25 años de condena.

En Girón, un hombre acabó con la vida de su padre e incineró el cadáver

El 27 de marzo de 2015, dentro de una vivienda del conjunto residencial Alicante, en Girón, Luis Fernando Pinto García, asesinó a su padre un comerciante de piña identificado como Jesús María Pinto Anaya.

Según el relato que hizo la Fiscalía durante la audiencia el joven tomó un cuchillo y le propinó 20 puñaladas a su padre. Luego envolvió el cadáver en dos sábanas y lo subió en la carrocería de la camioneta que era de la víctima; no sin antes limpiar la escena del crimen con agua y jabón.

Posteriormente se desplazó hasta la vereda San Felipe, en zona rural del municipio de Lebrija, donde quemó la ropa de la víctima, la ropa que tenía puesta cuando cometió el crimen, los trapos que usó para limpiar la sangre en la casa y el celular y los documentos del occiso.

Otros crímenes atroces que han estremecido a Santander

Creyendo quizá que había borrado toda evidencia de su crimen, Luis Fernando condujo hasta la vereda La Calera, en Rionegro y arrojó el cuerpo en un pastizal. Allí le roció gasolina al cadáver, le prendió fuego y se fue.

El recorrido del presunto homicida terminó en el sector de Ruitoque bajo, donde arrojó las canastas manchadas de sangre que cubrieron el cuerpo durante todo el recorrido.

El 28 de marzo, varios campesinos hallaron un cuerpo, el cual estaba completamente calcinado.

Mientras todo esto ocurría, los familiares del comerciante de piña se alarmaron ante su repentina desaparición.

Ante el acoso de los hermanos y otros hijos de la víctima, el 1 de abril, el mismo Luis Fernando Pinto García fue a la Sijin para colocar el denuncio por la desaparición de su padre.

Otros crímenes atroces que han estremecido a Santander

Una semana después, afirma la Fiscalía el joven regresó a la Sijin y a través de una declaración juramentada confesó que había sido el autor del atroz asesinato.

Días después se vio involucrado en un accidente en Lebrija, en el que murieron dos motociclistas. Precisamente, cuando salía de una audiencia del accidente, fue aprehendido por homicidio agravado, pues en su contra ya pesaba la orden de captura por el asesinato de su padre.

Hablan los expertos

Antonio Acevedo Linares, Sociólogo

Somos una sociedad con muchas patologías y síndromes, eso hace que seamos una sociedad profundamente enferma. Por razones, no solo vistas desde las patologías médicas, sino también de la condición social, puede haber una correspondencia que genere este tipo de delitos.

Según lo que han dicho muchos expertos, una persona con ciertas patologías o psicopatías, son individuos aparentemente normales, que se desenvuelven como los demás, y se ajustan al cuadro de la sociedad. No sería tan fácil identificarlos, sino que de repente, en algún momento de la vida comenten ese tipo de delitos.

Ahí empieza a tomar importancia el origen familiar, si pertenecen a familias disfuncionales, o sufrieron maltratos, marginaciones o exclusión social; esas características son las que determinan ciertas patologías de individuos que algún momento se les dispara la psicopatía y cometen este tipo de delitos.

Somos una sociedad que no respeta las reglas, con carencia de formación ética y valores morales. Parece que la ética no existe y la moral está distorsionada, y eso hace que se presenten estos comportamientos, que desde la medicina y el psicoanálisis, determinan el perfil de un individuo con patologías que representan riesgo para la sociedad.

Psicóloga de la Universidad de Santander, Udes, Sonia Ayala

¿Cómo se identifica a un homicida?

Es un perfil multivariado, podríamos hablar de cosas muy concretas desde la motivación criminal, y características particulares de la personalidad. Cuando se hace el análisis aparece la motivación criminal, es decir, ¿por qué lo hizo?, y hay que lograr entender si fue una motivación intrínseca o extrínseca, qué fue lo que lo llevó a cometer el acto. Pero, para poder llegar a un perfil complejo se requiere más de una evaluación.

¿Cómo surge un homicida?

Es un constructo multidimencional, hay muchas características que puede llevar a cometer un crimen. Se podría hablar de intereses económicos, sociales, o particulares; de unos procesos cognitivos distorsionados del sujeto en relación con la víctima, de unos ‘medios para alcanzar un fin’ que termina desencadenando en un crimen. Es posible hablar de una persona que se manifiesta como tranquila, con trastorno de personalidad evitativa, con tendencia al pasivo agresivo, e incluso con las características de un narcisista. Sin embargo, cada sujeto tiene un perfil específico.

Desde psicología jurídica y, particularmente, desde el área forense, cuando ya se ha establecido la autoría del crimen, es posible determinar un perfil de personalidad a través de un informa pericial. Este consiste en la evaluación psicológica del sujeto, y todos los detalles puntuales del crimen.

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