Conmocionados e indignados, padres y familiares intentaban ayer recuperar a algunos de los 458 menores hallados en condiciones infrahumanas en un internado en Zamora, Michoacán (oeste de México) donde, según las autoridades, fueron abusados y explotados.

Publicado por: AFP
“Llegamos ayer en la noche. Salimos corriendo cuando vimos las noticias”, explicó Lucía Carranza, quien tiene a un niño de cinco años internado en la casa hogar “La Gran Familia”, situada en una zona residencial del municipio de Zamora, a unos 170 kilómetros de Morelia, capital del estado de Michoacán.
Carranza, vecina del pueblo michoacano de Tanuato, espera información frente al internado junto a más de 200 personas que llegaron desde otros municipios de la zona.
Buscan recuperar a sus hijos, que están a resguardo de autoridades federales dentro del internado.
Allí permanecen 596 personas -458 menores y 138 adultos- que fueron localizadas el martes en un operativo policial en la casa hogar, tras denuncias de que había niños retenidos por la fuerza en el albergue, que durante años fue reconocido y apoyado por políticos de Michoacán.















