La colecta creada para apoyar a la esposa y la hija de Johan Sebastián Durán ya supera los 310.000 dólares, mientras avanzan las investigaciones por el operativo de ICE en el que perdió la vida.

El dolor de una familia colombiana se ha convertido, en cuestión de días, en un movimiento de apoyo y solidaridad que trasciende fronteras. Miles de personas, muchas de ellas desconocidas entre sí, han decidido unirse para respaldar a una viuda y a una niña de tres años que quedaron sin su sustento económico de la noche a la mañana.
La recaudación creada por la familia de Johan Sebastián Durán Guerrero, el colombiano que murió tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, superó los 310.000 dólares gracias al aporte de más de 6.100 donantes en distintos países.
La campaña, publicada en la plataforma GoFundMe, tiene como meta alcanzar los 400.000 dólares y su crecimiento ha sido acelerado, pues en apenas un día logró reunir más de 100.000 dólares con cerca de 1.800 contribuciones. Lea también: Trump defiende al ICE y cuestiona suspensión de controles de tráfico en EE. UU.
Fondos para enfrentar un futuro incierto
El dinero recaudado será administrado por la hermana de Durán, designada como principal responsable de distribuir los recursos según las necesidades de la familia. Además: Muertes durante operativos de ICE reavivan críticas contra la política migratoria estadounidense
Los fondos están destinados a cubrir los gastos legales, los costos funerarios y la repatriación del cuerpo del joven de 26 años a Colombia. Según el texto publicado en la colecta, su esposa y su hija presenciaron el momento del ataque y hoy enfrentan un futuro marcado por el dolor y la incertidumbre.
Durán, oriundo de Bucaramanga, residía legalmente en Estados Unidos con permiso de trabajo y número de Seguro Social. Trabajaba como repartidor para una plataforma de domicilios y también prestaba servicios en una clínica veterinaria para sostener a su familia.

Un caso que sigue generando preguntas
Los hechos ocurrieron el lunes en la ciudad de Biddeford, al sur de Maine, durante un operativo migratorio adelantado por agentes de la agencia federal.
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La versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional sostiene que los uniformados dispararon por razones de seguridad pública, luego de que el vehículo del colombiano circulara en la misma dirección que la persona buscada y presuntamente intentara evadir el control.
Sin embargo, la oficina del senador por Maine, Angus King, reveló que el propio secretario del Departamento le confirmó que Durán no era el objetivo del operativo, lo que ha intensificado los cuestionamientos sobre lo sucedido. Además: Revelan que mexicano abatido en Texas fue confundido durante un operativo migratorio

Vecinos del sector relataron a medios estadounidenses haber escuchado al joven decir: “Intenté detenerme”, antes de perder el conocimiento, además de varios disparos y el llanto de su esposa e hija cerca del lugar.
Otro residente describió cómo la niña, aún en pijama, permanecía junto a su madre detrás de la cinta policial. La ausencia de cámaras corporales en los agentes involucrados ha dificultado el esclarecimiento del caso, que hoy investigan la Fiscalía de Maine, la Policía estatal, la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional y, según algunas versiones, también el FBI. Además: Estados Unidos y 12 países más exigen respetar los resultados electorales y la transición en Colombia
Las autoridades colombianas reaccionaron con rapidez ante lo ocurrido. La embajada del país en Washington solicitó una investigación exhaustiva e inmediata, mientras que el presidente Gustavo Petro calificó el hecho como un asesinato y pidió acompañamiento jurídico permanente para la familia.
En Biddeford, vecinos y organizaciones de apoyo a migrantes levantaron un altar improvisado con flores, velas y mensajes en memoria del colombiano.
















