Organismos internacionales alertan sobre un patrón de fallecimientos durante operativos en medio del endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos.

La política migratoria de Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más cuestionados en los años recientes, luego de que una serie de operativos terminara en tragedia y despertara el rechazo de organismos internacionales, gobiernos extranjeros y colectivos de derechos humanos.
El caso más reciente, ocurrido apenas esta semana, ha vuelto a poner sobre la mesa un patrón que parece repetirse con preocupante frecuencia en distintos rincones del país norteamericano.
El fenómeno migratorio en Estados Unidos ha estado marcado durante los últimos dos años por un endurecimiento sostenido de los controles fronterizos y por la expansión acelerada del sistema de detención a cargo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocido popularmente como ICE.
Esta agencia ha incrementado de manera notable sus operativos en distintas ciudades, lo que ha derivado en un aumento paralelo de incidentes violentos, muchos de ellos con consecuencias fatales tanto para inmigrantes como para ciudadanos estadounidenses. Además: Johan Sebastián Durán Guerrero, el bumangués que murió en Estados Unidos en operativo del ICE

Confusión de identidad cobra otra vida
El episodio más reciente ocurrió el pasado 13 de julio en Biddeford, Maine, donde el bumangués Joan Sebastián Guerrero, de 26 años, murió durante una intervención migratoria.
El joven, quien contaba con número de Seguro Social y autorización legal para trabajar en el país, se desempeñaba como repartidor y recibió un disparo en la cabeza cuando el vehículo en el que viajaba intentó alejarse de los agentes. Le puede interesar: Embajada de Colombia exige explicaciones tras muerte de bumangués en medio de operativo de ICE

El Departamento de Seguridad Nacional reconoció posteriormente que Guerrero no era el objetivo de la operación, lo que apunta nuevamente a un error de identificación por parte de los funcionarios federales.
Una semana antes, un caso similar había cobrado la vida del mexicano Lorenzo Salgado Araujo en Houston, Texas. El trabajador de la construcción, de 52 años, se dirigía a su empleo cuando agentes de ICE interceptaron la camioneta en la que viajaba y le dispararon en el torso.
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Las autoridades admitieron después que se trató de un error de identidad, luego de haber vigilado la zona durante varios días antes de intervenir el vehículo equivocado. Además: Autoridades locales cuestionan redada migratoria en Texas que dejó 47 detenidos sin pruebas claras

Un patrón que se repite en distintos estados
El listado de víctimas fatales relacionadas con operativos de ICE entre marzo de 2025 y julio de 2026 asciende a nueve personas, entre inmigrantes y ciudadanos estadounidenses.
Entre los casos más recordados figura el del enfermero Alex Pretti, de 37 años, quien murió en enero de este año en Mineápolis tras recibir múltiples disparos durante protestas migratorias, apenas días después de que Renee Good, otra residente de esa misma ciudad, perdiera la vida en circunstancias similares. Lea también: Fuertes críticas al Gobierno de Puerto Rico por entregar datos de migrantes a EE.UU.

La lista también incluye a Josué Castro Rivera, un joven hondureño atropellado mientras huía de un operativo en Virginia; al cocinero mexicano Silverio Villegas González, baleado durante un control de tráfico en Chicago; y al guatemalteco Roberto Carlos Montoya, quien murió tras ser atropellado al escapar de agentes en California.
A ellos se suman Jaime Alanís, trabajador agrícola que falleció tras caer de un invernadero durante una redada, y Rubén Ray Martínez, joven texano abatido durante una parada de tráfico, cuya familia sostiene que no representaba ningún peligro para los oficiales involucrados. Además: Pareja busca casarse dentro de cárcel de migrantes para evitar deportación en EE.UU.

La ONU exige investigaciones independientes
La magnitud de estos hechos llegó hasta Ginebra, donde el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su alarma por el incremento sostenido de muertes bajo custodia de ICE.
De acuerdo con cifras oficiales citadas por su oficina, 18 personas murieron en centros de detención migratoria durante los primeros cinco meses de este año, una cifra que ya se acerca a los 33 decesos registrados durante todo 2025 y que contrasta con los apenas 11 casos reportados en 2024.
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La portavoz de la oficina, Marta Hurtado, señaló que la falta de transparencia sobre las circunstancias de estas muertes socava la rendición de cuentas de las autoridades estadounidenses.
Türk solicitó investigaciones prontas, independientes e imparciales para cada fallecimiento y recordó que las familias de las víctimas tienen derecho a conocer la verdad y recibir reparación.
El organismo internacional también advirtió sobre la expansión del sistema de detención, que actualmente mantiene a más de 60.000 personas y que las autoridades planean ampliar hasta 90.000 plazas antes de que finalice el año.

Entre los detenidos, indicó la oficina, hay familias enteras con niños y personas con condiciones médicas vulnerables, además de denuncias frecuentes sobre atención sanitaria insuficiente y condiciones de hacinamiento en varias instalaciones.
Türk insistió en que la detención migratoria debe ser un recurso excepcional, especialmente para personas con problemas de salud física o mental y mujeres embarazadas, y fue enfático al señalar que ningún niño debería ser sometido a este tipo de reclusión, sin importar su estatus migratorio ni el de sus padres.















