La medida fue adoptada luego de dos procedimientos en Maine y Texas que terminaron con personas fallecidas. Los agentes deberán recurrir al apoyo de otras autoridades para realizar detenciones en vehículos.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ordenó la suspensión temporal de los controles de tráfico y de las detenciones de vehículos que realizaban sus agentes, una decisión que llega después de dos operativos ocurridos en menos de una semana y que terminaron con personas fallecidas en los estados de Maine y Texas.
De acuerdo con medios estadounidenses, la instrucción permanecerá vigente hasta nueva orden y fue comunicada a las unidades encargadas de las operaciones de control y expulsión de inmigrantes. Lea: Embajada de Colombia exige explicaciones tras muerte de bumangués en medio de operativo de ICE
Mientras esté en vigor, los agentes no podrán efectuar paradas de tránsito por cuenta propia y deberán coordinar este tipo de procedimientos con otras autoridades.

La medida llega tras dos operativos mortales
La decisión se conoció un día después de que un hombre muriera durante un procedimiento adelantado por agentes de inmigración en Biddeford, al sur de Maine. Según la versión entregada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los uniformados dispararon al considerar que el vehículo representaba un riesgo para la seguridad durante la intervención.
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Días antes, otro operativo en Texas también terminó con la muerte de un ciudadano mexicano identificado como Lorenzo Salgado Araujo, quien, de acuerdo con las autoridades estadounidenses, permanecía en el país de manera irregular. Al igual que en el caso de Maine, el hecho ocurrió mientras la persona se encontraba al volante de un vehículo.

Las explicaciones entregadas por las autoridades sobre ambos procedimientos han generado cuestionamientos y reavivado el debate sobre el uso de la fuerza en este tipo de operativos.
En varios de los comunicados oficiales se utilizó el argumento de que los automóviles fueron empleados como una amenaza contra los agentes, una justificación que ha sido discutida por especialistas y organizaciones defensoras de derechos civiles.
Mientras continúan las investigaciones sobre ambos casos, ICE modificó temporalmente sus protocolos para este tipo de intervenciones y, según medios estadounidenses, los agentes deberán apoyarse en otras agencias de seguridad cuando sea necesario detener vehículos durante procedimientos migratorios.














