Las recientes muertes durante procedimientos migratorios intensificaron el escrutinio sobre el ICE, justo cuando Trump salió en defensa de la agencia y de sus métodos de control.

Un mensaje publicado en redes sociales por el mandatario estadounidense reavivó en las últimas horas el debate sobre los métodos de control migratorio que aplica el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
La discusión llega en un momento particularmente sensible para la agencia federal, marcado por dos episodios que terminaron con la muerte de dos hombres durante operativos recientes.
Donald Trump manifestó este miércoles su rechazo a la suspensión temporal de los controles de tráfico que ejecuta el ICE, luego de que la propia entidad decidiera, un día antes, frenar hasta nueva orden la mayoría de estos procedimientos.
La determinación se tomó pocos días después de que un inmigrante colombiano perdiera la vida dentro de su vehículo en Biddeford, al sur de Maine, tras recibir disparos de un agente. Además: Muertes durante operativos de ICE reavivan críticas contra la política migratoria estadounidense

Elogios al trabajo de la agencia
A través de su cuenta en Truth Social, el republicano calificó como “excelente” y “necesaria” la labor que realizan los funcionarios del organismo.
Aprovechó, además, el espacio para insistir en sus señalamientos contra la administración de su antecesor, el demócrata Joe Biden, a quien responsabilizó por el ingreso de millones de personas al país “sin control ni verificación”, muchas de ellas, según su versión, con antecedentes delictivos.
El presidente fue enfático al advertir que renunciar a los controles vehiculares equivaldría a favorecer a los delincuentes y pidió a los agentes actuar con prudencia, firmeza e inteligencia para retomar cuanto antes esa práctica. Lea también: Autoridades locales cuestionan redada migratoria en Texas que dejó 47 detenidos sin pruebas claras

Un patrón que se repite
El caso de Maine no es un hecho aislado. El senador estatal Andy King reveló que, según le informó el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, el agente disparó porque el joven habría intentado usar su automóvil como arma contra los oficiales.
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Ese mismo argumento fue empleado por el ICE en enero pasado, cuando otro agente abrió fuego contra la ciudadana estadounidense Renée Good, también dentro de su vehículo, en Minnesota. Además: Fuertes críticas al Gobierno de Puerto Rico por entregar datos de migrantes a EE.UU.

Días antes de lo ocurrido en Maine, un mexicano murió en circunstancias similares durante un operativo en Texas, luego de recibir disparos mientras se encontraba en su vehículo.
Estas muertes sucesivas han intensificado los cuestionamientos públicos hacia la agencia y las exigencias de sectores políticos y sociales para que se abra una investigación independiente sobre sus protocolos de actuación.
El llamado “zar de la frontera” de la Casa Blanca, Tom Homan, aclaró que la pausa en los controles de tráfico corresponde únicamente a “una breve interrupción” y no implica un giro en la política migratoria del Gobierno, cuya bandera, desde su llegada al poder, ha sido la promesa de deportaciones masivas. Según Homan, el ICE continuará cumpliendo sus funciones a través de otros mecanismos.
















