Una vaguada -una depresión barométrica que penetra entre dos zonas de alta presión- habría servido de conducto a través del cual la humareda cruzó el Pacífico hasta el continente suramericano.

Publicado por: EFE
El humo de los graves incendios de Australia, considerados entre los peores del siglo con casi seis millones de hectáreas calcinadas, llegó a Chile este lunes tras viajar más de 11.000 kilómetros por el Océano Pacífico, advirtieron expertos.
La meteoróloga Edita Amador explicó a Efe que el humo se puede apreciar especialmente en la zona central de Chile, donde una neblina cubre un cielo que en condiciones normales estaría despejado, y que es “factible” que se mantenga así hasta mañana.
“En los próximos días probablemente se dirija hacia Argentina”, pronóstico la experta de la Dirección Meteorológica de Chile.
La presencia de humo no causaría ningún efecto grave en Chile, ya que además se encuentra en una zona donde raramente llueve.
La única consecuencia hasta el momento, según Amador, es una disminución de la radiación ultravioleta por la función de “tapón” que hace este tipo de nube.
Gobierno anuncia ayudas a damnificados
Los incendios forestales que arden desde septiembre de 2019 en Australia han causado 23 muertos, la mayoría de ellos en los incendios de finales de año, y han destruido más de 1.000 viviendas, medio millar de ellas en la última semana.
Por ello, el Gobierno anunció ayer que destinará 1.388 millones de dólares estadounidenses a la recuperación de las zonas afectadas, donde una tenue lluvia dio una tregua para evaluar los daños tras un fin de semana “catastrófico”.
“Se hará lo que haga falta, cueste lo que cueste”, dijo el primer ministro, Scott Morrison, en una rueda de prensa en Camberra tras reunirse con el comité de seguridad nacional de su gabinete.
El dirigente señaló que la partida presupuestaria es independiente de otras ayudas ya aprobadas y aclaró que se trata de un compromiso “inicial” que podrá incrementarse si es necesario y aumentan los daños.
“Nos centramos en el coste humano y el coste de reconstrucción de las vidas de la gente (...) para garantizar que hacemos todo lo posible, tan rápido como podemos, para ayudar a los esfuerzos de recuperación”, añadió.
480 millones de animales víctimas
Calcinados por las llamas o muertos por la falta de alimentos y refugio, al menos 480 millones de animales están siendo víctimas de los devastadores incendios forestales que arrasan desde septiembre Australia.
La cifra se refiere solamente a las especies de una gran parte de los mamíferos, aves y reptiles que habitan en el estado de Nueva Gales del Sur, que con sus 36.000 kilómetros cuadrados de terrenos calcinados, un área similar a la de Taiwán, es el más afectado por las llamas.
“Es un desastre sin precedentes desde el punto de vista de la fauna”, dijo a Efe Chris Dickman, ecólogo de la Universidad de Sídney, quien recalcó que sus cálculos excluyen a insectos, peces, ranas y algunos mamíferos como los murciélagos.
“Algunos de los animales han podido morir en los incendios, otros habrían volado o se han enterrado en el subsuelo”, añadió Dickman al subrayar que “el peligro es cuando regresan o salen a la superficie y no encuentran comida o se encuentran con zorros o gatos que les acechan”.
Dickman, quien ha sido presidente de la Sociedad Australiana de Animales y del Comité Científico de Nueva Gales del Sur, y su equipo de la Universidad de Sídney, hicieron la estimación apoyándose en un estudio del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, siglas en inglés) de 2007 sobre el impacto de la tala de árboles en los animales.
Desequilibrio en los ecosistemas
El impacto de los incendios no se sabrá a ciencia cierta hasta que los científicos puedan entrar en las zonas calcinadas, pero ya se calcula que el daño es inmenso por el desequilibrio causado en los ecosistemas, donde muchas de las especies afectadas contribuyen a la polinización de plantas o al transporte de semillas, entre otros.
Dickman señaló que la recuperación de las zonas quemadas puede verse afectada por la ausencia de estas especies que desempeñan un papel clave en la salud de los distintos hábitats.
Según el experto, otros ecosistemas que no han sido tomados en cuenta también se verán afectados, como los ríos, que verán una degradación de la calidad de sus aguas.















