La renuncia del ministro Sergio Moro causó un terremoto político en el gigante sudamericano,

Publicado por: Agencia Efe
La Corte Suprema de Brasil aguarda que la Presidencia entregue un video clave para una investigación que intenta establecer si el mandatario Jair Bolsonaro ha incurrido en delitos de abuso de poder, según insinuó el exministro Sergio Moro.
El video corresponde a una reunión que Bolsonaro celebró con sus ministros el pasado 22 de abril, días antes de la renuncia de Moro, y según declaró el exmagistrado de la operación anticorrupción Lava Jato, en ese encuentro el mandatario explicó su intención de interferir en la Policía Federal, organismo autónomo de la Justicia.
Según Moro, la discordia nació de la insistencia del mandatario en sustituir al director de la Policía Federal y entregar el cargo a un amigo de su familia, lo cual finalmente hizo, aunque el nombramiento fue anulado por el Supremo, justamente por esa proximidad.
El Gobierno pidió que la anulación del nombramiento de Alexandre Ramagem, sea “reconsiderada” por la Justicia. Moro renunció tres días después de esa reunión de ministros y, en un explosivo pronunciamiento, sugirió que Bolsonaro pretendía “interferir” en la Policía Federal.
El magistrado Celso de Mello ha dado plazo hasta hoy para que sea entregado vídeo y, aunque puede prorrogarlo, fuentes judiciales dijeron a Efe que no está inclinado a hacerlo.
Según esas fuentes, si la Presidencia incumple el plazo, podría incurrir en un “desacato” y llevar a la Justicia a ordenar medidas cautelares e incluso al eventual extremo de registrar la sede del Gobierno en búsqueda del polémico video.
Eventual proceso podría derrumbarlo
La investigación es de una importancia política crucial, pues si se hallasen indicios suficientes para una acusación formal contra el mandatario, Bolsonaro podría ser suspendido del cargo durante los 180 días que duraría el juicio.
Sin embargo, más allá del carácter jurídico, el asunto tendría también aristas políticas, pues un eventual proceso contra un jefe de Estado requiere la autorización de dos tercios de los votos en la Cámara de Diputados.
La investigación ocurre en un momento en que Bolsonaro mantiene un duro enfrentamiento con el Parlamento y la Corte Suprema por su censura abierta a las cuarentenas para contener al coronavirus, que hasta ayer dejaba en el país más de 9.100 muertos, con la pandemia aún lejos de llegar al pico.
















