El papa Francisco aprobó la canonización de José Gregorio Hernández, un médico y religioso venezolano conocido por su labor altruista. Descubre su historia y por qué fue declarado santo.

Publicado por: Colprensa, Bogotá
El papa Francisco autorizó el decreto para la canonización del beato José Gregorio Hernández, convirtiéndolo en el primer santo de Venezuela. Además: El camino para llegar a ser santo: Así es el proceso de canonización
La decisión del Sumo Pontífice surge tras concluir la Sesión Ordinaria de los Padres Cardenales y Obispos miembros del Dicasterio para las Causas de los Santos, en donde también aprobó los votos favorables para el beato Bartolo Longo, fiel laico italiano.
El papa Francisco convocará a un consistorio en los próximos meses para definir la fecha de ambas canonizaciones.
Frente a la canonización del médico venezolano, el Vaticano señaló que “el legado de José Gregorio Hernández sigue calando fuerte en el pueblo venezolano, quien desde hace años aguardaba con fe esta noticia. Además, el interés y la devoción por su figura crecieron exponencialmente en los últimos años, tanto en su país natal como en el resto de Latinoamérica y el Caribe”.

¿Quién fue José Gregorio Hernández, “el médico de los pobres”?
José Gregorio Hernández es conocido comúnmente en Venezuela y otros países de Latinoamérica como el “médico de los pobres”. Nació en una pequeña localidad de Isnotú, en el estado Trujillo, en el centro-oeste de Venezuela, en 1864. Lea aquí: La iglesia venezolana celebra canonización de José Gregorio Hernández
Desde muy joven Hernández destacó por su inteligencia y vocación, se graduó en la Universidad Central de Venezuela y se especializó en París. Regresó tiempo después a su país de origen donde ejerció medicina, enfocándose especialmente en el servicio para los más pobres y desfavorecidos.
Entre sus acciones más destacadas se le atribuye haber sentado las bases de la bacteriología y otros campos científicos poco desarrollados para ese momento en Venezuela.
Además, el “médico de los pobres” se ha caracterizado por tener una profunda espiritualidad. Intentó ingresar en dos ocasiones a la vida religiosa, primero en la Cartuja de Farneta (Italia) y luego en el Colegio Pío Latino Americano (Roma); sin embargo, debido a complicaciones en su salud, tuvo que desistir y volver a Venezuela.
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Los milagros que se atribuyen a José Gregorio Hernández
El 29 de junio de 1919 murió atropellado en una céntrica calle de Caracas. Tras la muerte del doctor Hernández se creó un mito alrededor de su figura y comenzó a ser objeto de devoción por gran parte del pueblo venezolano.
Al “médico de los pobres” se le atribuyen miles de milagros, de los cuales el Vaticano solo ha dado cuenta de algunos de ellos. Otras noticias: Papa aprueba la canonización de José Gregorio Hernández, primer santo venezolano
Un ejemplo es el caso de Yaxury Solórzano, una niña de 10 años que fue víctima de un asalto en el estado venezolano de Guárico, durante el cual recibió un disparo en la cabeza. Los médicos advirtieron que en caso de sobrevivir, la niña quedaría con secuelas irreversibles y graves.
Sin embargo, su madre, confiando en la fe, oró a José Gregorio Hernández, pidiendo su intercesión. Con el tiempo, Yaxury experimentó una recuperación asombrosa y completa, sin ninguna discapacidad. Este hecho ha sido interpretado por muchos como un milagro.

Cómo fue el proceso de canonización de José Gregorio Hernández
El proceso de canonización de José Gregorio Hernández fue largo, se extendió por más de 70 años. Comenzó en 1949, cuando se abrió oficialmente su causa. Tenga en cuenta: González Urrutia destaca el legado del beato José Gregorio
Posteriormente en 1986 el Juan Pablo II lo declaró venerable, al reconocer sus virtudes heroicas, tiempo después en el 2020 Francisco aprobó su primer milagro, dando paso a su beatificación en 2021, y logrando finalmente el 25 de febrero de 2025 aprobar su canonización.

La oración a José Gregorio Hernández
¡Oh Señor Dios mío, Todopoderoso! Que tanto has bendecido a tu amado siervo José Gregorio, y que por tu gran misericordia le has dado el poder de curar enfermos y socorrer a los necesitados, concédele Señor la gracia de curarme como médico espiritual de mi alma y de mi cuerpo, si ha de ser para tu gloria.
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Te pido esto Señor mío en nombre de tu amado Hijo quien nos recomendaba estas bellas enseñanzas: “Pedid y se os dará. Todo el que pide recibe. Pero pedid con fe. Todo es posible para quien tiene fe. Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre os lo concederá”.
Concédenos estas gracias que necesitamos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo quien nos enseñó a orar diciendo: Padre Nuestro (rezar el padrenuestro).















