El caso ha generado rechazo y críticas en redes sociales por el trato indigno a los adultos mayores.

Indignación y revuelo ha causado el caso de una mujer de 96 años que fue llevada en camilla debido a su estado de salud ante un ejecutivo de BBVA en México. Además: Mató a su amigo tras descubrirlo teniendo sexo con su pareja bajo un árbol
Tras seis meses sin solución por fallos del sistema, el banco español BBVA en Oaxaca obligó a la anciana, identificada como Fidelia Vásquez, a presentarse encamilla para validar su identidad y poder cobrar su pensión.
¿Por qué una mujer de 96 años tuvo que ir en camilla por su pensión?
El momento fue captado en video por su hijo, Gilberto Ayala, y causó polémica en redes sociales. Su hijo Gilberto reveló que su madre no había podido cobrar su pensión desde hace seis meses, debido a que el banco no podía verificar su identidad, a pesar de que ya se habían presentado diversos documentos que la acreditaban como pensionada, así como la representación legal de su apoderado.
🔴Indignación por caso de adulta mayor que fue llevada en camilla a #BBVA para cobrar pensión en Oaxaca
— Azucena Uresti (@azucenau) May 14, 2025
Fidelia Vásquez Nuño, de 96 años, fue trasladada en camilla a una sucursal de BBVA para validar su identidad biométrica. La falla en el sistema le impidió cobrar su pensión… pic.twitter.com/TfeaZkBDWJ
¿Por qué llevaron en camilla a la ancianita al banco?
El video del momento en que la señora Fidelia ingresa a la oficina de la gerencia de la sucursal de BBVA en Oaxaca fue grabado por uno de sus hijos, quien la acompañó durante el trámite de verificación, que buscaba restablecer el acceso a la pensión que no había podido recibir desde hacía medio año. Otras noticias: Mujer graba infidelidad de su esposo médico y termina envenenada
Si bien, según dijo su hijo, su progenitora no padece problemas graves de salud, su avanzada edad le impide moverse con facilidad. Por esa razón, tuvo que ser trasladada en camilla y en ambulancia para poder acudir a la sucursal bancaria.
Otra de sus hijas, Ernestina Ayala, calificó como un exceso y una ofensa el hecho de que el banco obligara a su madre a asistir personalmente para comprobar su identidad y así poder cobrar su pensión.


















