Un crimen violento, dos colombianos condenados y una sentencia que deja un mensaje claro desde los tribunales de Madrid. La historia detrás del caso revela mucho más que una disputa personal.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
La Audiencia Provincial de Madrid sentenció a Leila Laura G.M y Jhon M.G., tía y sobrino de nacionalidad colombiana, a 24 años de prisión cada uno por el asesinato de Altagracia E.S., una mujer que administraba un prostíbulo en un pequeño pueblo de Madrid.
El fallo judicial, que sigue el veredicto de un jurado popular, considera que ambos planearon el crimen y lo ejecutaron de forma violenta y sorpresiva. Lea también: ¿Aparece en este listado? Gobierno anuncia que se iniciarán embargos sin previo aviso
La víctima fue apuñalada 26 veces con un cuchillo de 20 centímetros, lo que le causó la muerte casi de inmediato.
Un crimen planeado: la furia que terminó en asesinato

Según los hechos probados en el juicio, el 12 de febrero de 2023, Leila y John ingresaron al establecimiento por un patio trasero. Allí, sorprendieron a la mujer en su habitación y, sin darle oportunidad de defenderse, se abalanzaron sobre ella.
El informe forense reveló que las heridas fueron dirigidas a órganos vitales, y que la agresión fue llevada a cabo por John, mientras Leila estuvo presente como parte del plan acordado previamente. Lea también: Desapareció el hombre que intentó atacar con cuchillo al sicario de Miguel Uribe
La motivación: una discusión entre la víctima y Leila por un supuesta deuda relacionada con el trabajo sexual que ella ejercía en el lugar.
No fue defensa: el tribunal desmontó la versión de los acusados

Durante el juicio, la defensa intentó argumentar que el crimen fue producto de un acto de defensa ante una agresión previa.
Sin embargo, la jueza desestimó esa versión, afirmando que no hubo indicios del enfrentamiento o reacción desproporcionada, sino una clara intención de matar. Lea también: Asesinó a su expareja en un ataque de celos: así ocurrió el crimen
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La sentencia deja claro que se trató de un acto “consciente y coordinado”, y que la víctima no tuvo oportunidad de escapar ni pedir ayuda.
Además de la pena de prisión, el tribunal impuso a los dos condenados el pago de una indemnización de 500.000 euros a la familia de la víctima, compuesta por su esposo y cinco hijos.
*Con información EFE

















