La grabación de esa llamada ahora es pieza central del proceso judicial que estremece a Italia.

Publicado por: Redacción Mundo
La voz desgarradora de Marylin Castro Monsalvo, entre gritos de auxilio y pánico, irrumpió en la central de emergencias del 112 en Italia. “¡Socorro, vengan! ¡Mi suegra mató a su hijo!”, habría dicho desesperadamente la mujer colombiana, según lo revelado por el medio Today. Esa estremecedora llamada, grabada el 31 de julio, se convirtió en una de las piezas más cruciales en la investigación por el asesinato de Alessandro Venier, su pareja sentimental.
El caso, que ha acaparado la atención de la opinión pública italiana y ha escalado rápidamente en los tribunales, ha dado un nuevo giro tras conocerse el contenido de la llamada. Entérese: La historia de la colombiana que mató y descuartizó a su novio, su suegra fue cómplice
En el registro, según medios locales, se escuchan frases como “¡No, Lorena, no!” y luego un forcejeo que llevó a los operadores a enviar una patrulla de inmediato. Las autoridades no tardaron en llegar a la escena y, desde entonces, las piezas de esta historia comenzaron a encajar, aunque aún quedan muchas por esclarecer.
Así ocurrió el brutal crimen de Alessandro Venier
El crimen ocurrió el 25 de julio en Gemona del Friuli, una pequeña localidad en el noreste de Italia. Seis días después, Marylin, de 30 años, contactó con emergencias desde el interior de la vivienda familiar, en un evidente estado de crisis emocional. En medio de los gritos que se captaron en la llamada, los investigadores comenzaron a rastrear detalles que revelaron el nivel de violencia del hecho. Lea también: El impactante video de un ministro que sufrió derrame cerebral en plena entrevista
La Fiscalía de Udine acusó tanto a Marylin Castro como a su suegra, Lorena Venier, de haber participado activamente en el asesinato. A ambas se les imputan cargos de homicidio agravado, premeditación, ocultamiento de cadáver y haber cometido el crimen en presencia de un menor. La hija de seis meses de la pareja se encontraba en la vivienda al momento del asesinato, un hecho que agrava aún más la gravedad del caso.
El cuerpo de Alessandro Venier fue hallado desmembrado y escondido dentro de un contenedor en la casa familiar. Las autoridades forenses trabajaron durante días en la recolección de evidencias. Puede leer: Adolescente mata a sus padres en Florida y llama a la Policía para entregarse
Las versiones encontradas de Marilyn Castro y Lorena Venier
Mientras Marylin Castro fue trasladada a un centro especializado para madres lactantes en Venecia, su suegra permanece en prisión preventiva. La abogada de la colombiana, Federica Tosel, indicó que su clienta presentaba rasguños en los brazos cuando fue atendida por las autoridades. Según su testimonio, estas heridas fueron provocadas por Lorena Venier durante la pelea que ocurrió justo antes –o durante– la llamada de emergencia.
Del otro lado, la defensa de Lorena sostiene una versión distinta. El abogado Giovanni De Nardo señaló que su clienta confesó haber matado a su hijo y lo justificó argumentando que tanto ella como Marylin eran víctimas de violencia intrafamiliar. “Temía que Alessandro pudiera causar un daño irreparable a Marylin y a la niña. Sentía que debía actuar”, declaró ante los fiscales. Además, aseguró que consideraba a su nuera como una hija, dejando entrever una supuesta complicidad emocional previa al crimen. También lea: Visa americana: nuevas reglas para renovarla sin entrevista desde septiembre de 2025
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No obstante, la versión de que fue un acto “de protección” no ha convencido del todo a las autoridades. La línea de investigación principal se centra ahora en establecer con exactitud quién hizo qué y en qué momento, y sobre todo, si existió una planificación previa entre ambas mujeres.
La llamada, lejos de ser un simple intento de auxilio, se ha convertido en la piedra angular del caso. No solo fue el momento en que se alertó a las autoridades, sino que también expuso un posible quiebre entre las acusadas. La desesperación en la voz de Marylin, sumada al intento de su suegra por arrebatarle el teléfono –como aseguran testigos y documentos judiciales–, abre interrogantes clave sobre las verdaderas dinámicas dentro del hogar.
















