El cirujano fue suspendido de sus funciones y ahora enfrenta un proceso judicial. Le contamos.

Publicado por: Redacción Mundo
La historia de Neil Hopper, un reconocido cirujano vascular británico de 49 años, parecía en un principio la de un paciente víctima de una emergencia médica. Alegó haber perdido ambas piernas a causa de una sepsis, una grave complicación derivada de infecciones, y con ese argumento reclamó 466.000 libras esterlinas (más de 2.500 millones de pesos colombianos) a compañías aseguradoras.
Sin embargo, las investigaciones judiciales revelaron un entramado perturbador: Hopper no fue víctima del azar, sino que planeó su propia amputación con el fin de cobrar la millonaria indemnización. Puede leer: Esmeralda FG: revelan nuevos detalles del asesinato de la influencer y su familia
Los fiscales explicaron que Hopper no sufrió una sepsis natural. En realidad, diseñó un método extremo para dañar irreversiblemente sus piernas y así justificar la necesidad de una amputación. Según el juez del caso, el cirujano usó hielo seco para congelar deliberadamente la parte inferior de sus extremidades, provocándose un daño irreversible en los tejidos.

Cuando acudió al hospital, se presentó con síntomas compatibles con sepsis, confiado en que los médicos interpretarían sus heridas bajo ese diagnóstico. Tal como lo planeó, la única salida clínica fue la amputación. De esta manera, construyó un escenario perfecto para respaldar su versión frente a las aseguradoras.
Las pruebas halladas por la fiscalía revelan que Hopper no actuó en soledad. A través de un sitio web llamado Eunuch Market, contactó al noruego Marius Gustavson, condenado a cadena perpetua por delitos similares. En sus conversaciones, detallaba el procedimiento que llevaría a cabo, incluyendo la cantidad de hielo que debía utilizar para lograr el daño irreversible. Lea también: Hombre con machete ataca a policía en Walmart de Florida: Impactante video
Más allá del fraude económico, la investigación mostró un trasfondo perturbador: el cirujano tenía un interés sexual en la mutilación. Consumía con frecuencia pornografía extrema en la que hombres se autoextirpaban partes de su cuerpo, lo que lo llevó incluso a adquirir material ilegal relacionado con estas prácticas.

En 2019 logró la amputación que buscaba y, posteriormente, recibió el millonario desembolso de las aseguradoras. Sin embargo, su estrategia se desmoronó cuando las autoridades cruzaron sus mensajes con Gustavson y encontraron evidencia de que Hopper deseaba desde hacía años convertirse en amputado.
En 2023 se le prohibió ejercer la medicina y hoy enfrenta cargos de fraude por falsa declaración, además de otros relacionados con posesión de material pornográfico extremo. La justicia ordenó que el dinero recibido sea recuperado bajo la Ley de Recuperación de Activos del Crimen de 2022.













