Más de mil vuelos fueron cancelados este viernes y casi 1.000 el sábado debido a la escasez de personal en torres de control y la paralización de agencias federales. Los aeropuertos más afectados incluyen LaGuardia, JFK y Newark.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El cierre del gobierno en Estados Unidos, que ya cumple más de un mes, ha generado un colapso sin precedentes en el transporte aéreo, dejando a miles de pasajeros varados. Solo este viernes se cancelaron 1.025 vuelos, y este sábado, hasta las 12:50 p.m., se reportaban 912 cancelaciones, según FlightAware.
La medida afecta principalmente a 40 de los aeropuertos más concurridos del país, incluidos los de Nueva York (LaGuardia, John F. Kennedy y Newark), Washington (Ronald Reagan), Chicago O’Hare, Atlanta, Los Ángeles, San Francisco, Miami, Orlando, Boston, Filadelfia y Dallas.
La crisis tiene su origen en la falta de controladores aéreos, muchos de los cuales han dejado de presentarse a trabajar debido a la suspensión de pagos derivada del cierre federal, que se inició el 1 de octubre. Ante la escasez de personal, la Administración Federal de Aviación (FAA) implementó reducciones del tráfico aéreo: se espera que las operaciones se vean reducidas en un 6 % el martes 11 de noviembre, en un 8 % el jueves 13 y en un 10 % el viernes 14, si el cierre continúa. Lea también: Narcolanchas: EE.UU. destruye otro barco en el Caribe y suma 69 muertos en su ofensiva
Uno de los puntos más críticos es el aeropuerto LaGuardia en Nueva York, donde se suspendieron despegues por varias horas. También se registraron demoras y cierres parciales en terminales como Boston, Orlando y Newark, agravados por largas filas en los controles de seguridad ante la ausencia de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).

El cierre evidencia un problema estructural, como la falta histórica de controladores aéreos en el país. Sin ingresos, muchos empleados federales optan por no asistir a sus labores, dejando torres de control funcionando con personal mínimo y afectando la operatividad de los aeropuertos.
El origen de esta crisis es el bloqueo político entre demócratas y republicanos sobre el presupuesto federal. Mientras los demócratas exigen incluir recursos para Medicaid y programas de salud pública, los republicanos buscan aprobar solo un presupuesto temporal, dejando paralizados servicios esenciales.
Con el Día de Acción de Gracias acercándose, una de las fechas de mayor movilización aérea en EE. UU., expertos advierten que los efectos de las cancelaciones y la falta de personal continuarán afectando a millones de viajeros. Las autoridades recomiendan mantener contacto constante con las aerolíneas para gestionar reembolsos o reprogramaciones.














