Autoridades mantienen la alerta mientras avanzan rescates, llegan ayudas y se prevén nuevas precipitaciones en la región afectada.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Una emergencia sin precedentes golpea al sureste de Brasil tras una noche de lluvias torrenciales que desataron deslizamientos, inundaciones masivas y el colapso de viviendas en zonas urbanas y rurales. Las autoridades mantienen la alerta máxima ante el pronóstico de nuevas precipitaciones, mientras continúan las labores de búsqueda entre escombros y barrios anegados.
El más reciente balance del Cuerpo de Bomberos confirma que al menos 31 personas murieron y 38 permanecen desaparecidas en dos municipios del estado de Minas Gerais. La tragedia se concentra principalmente en Juiz de Fora y Ubá, donde en cuestión de horas se registró un volumen de lluvia equivalente al promedio de todo un mes.
En Juiz de Fora se reportan 25 fallecidos y 36 desaparecidos, según el último informe oficial. En Ubá, ubicada a unos cien kilómetros, los daños son de tal magnitud que el acceso terrestre se ha visto seriamente restringido por la destrucción de puentes y carreteras.
Deslizamientos arrasan barrios enteros
Las intensas precipitaciones provocaron deslizamientos de tierra, cortes masivos de energía y extensas inundaciones que obligaron a cerca de 700 personas a abandonar sus viviendas. En total, 74 casas colapsaron parcial o totalmente.
Cerca de 500 integrantes de las fuerzas de seguridad, apoyados por perros rastreadores, han logrado rescatar con vida a unas 200 personas. Sin embargo, continúan las tareas de búsqueda entre montañas de lodo y estructuras destruidas.
Uno de los sectores más críticos es el barrio Parque Jardim Burnier, en Juiz de Fora, donde un talud sepultó al menos una docena de viviendas. “Aquí tenemos cinco óbitos confirmados, diez personas fueron rescatadas con vida y, según la población, hay quince más desaparecidas”, señaló a EFE Demetrius, mayor del Cuerpo de Bomberos de Minas Gerais.
Mientras algunos vecinos colaboran en la remoción de escombros, otros observan con angustia el terreno inestable, en medio de alertas meteorológicas que siguen llegando a los teléfonos móviles.
El gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, lamentó la magnitud del desastre. “Es un momento muy triste. Ha sido una noche extremadamente lluviosa; llovió en pocas horas el equivalente a todo el mes en términos de volumen”, afirmó en rueda de prensa.
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Miles de personas permanecen sin servicio de agua ni electricidad. Varias instituciones educativas fueron habilitadas como albergues temporales y se espera la llegada de ayuda humanitaria con kits de higiene y limpieza.

Pronostican más lluvias en la región
El panorama podría agravarse. Las autoridades meteorológicas advierten que un frente frío continúa avanzando sobre el sureste de Brasil, lo que mantendrá las condiciones de inestabilidad en los próximos días.
El vicegobernador Mateus Simões pidió a la población atender las alertas oficiales y evacuar de inmediato las zonas de ladera. “Las personas que viven en áreas con riesgo geológico deben salir inmediatamente de sus casas. El riesgo es muy grave”, advirtió.
Para este miércoles se prevén nuevas lluvias intensas y, el jueves, la formación de un área de baja presión cerca del litoral podría ampliar el impacto a distintas zonas del estado, incluida la región metropolitana de Belo Horizonte.
Desde el exterior, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ordenó la movilización inmediata del Gobierno federal para asistir a los damnificados. Durante una escala en Abu Dabi, tras visitas oficiales a India y Corea del Sur, dispuso el envío de un equipo del sistema público de salud y expresó su solidaridad con las víctimas.

Catástrofes que se repiten cada año
Brasil ha enfrentado en los últimos años una seguidilla de eventos climáticos extremos, especialmente en las regiones sur y sureste. En mayo de 2024, el estado de Rio Grande do Sul registró cerca de 180 muertos y graves inundaciones que anegaron ciudades como Porto Alegre durante semanas.
En 2023, un temporal en el litoral de São Paulo dejó 65 fallecidos. Un año antes, desastres similares afectaron a Minas Gerais, São Paulo y Río de Janeiro.
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En febrero de 2022, la ciudad de Petrópolis, en la región serrana de Río de Janeiro, sufrió una de las peores tragedias recientes tras una tormenta que dejó cerca de 240 muertos.
Las autoridades mantienen activos los protocolos de emergencia y no descartan que el número de víctimas aumente a medida que avanzan las labores de rescate en las zonas más afectadas.
















