Un estudio coreano revela que estimular la retina con leves señales eléctricas reduce un 48% el estrés y regula el estado de ánimo de forma innovadora.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Un equipo de científicos de la Universidad de Yonsei, en Corea del Sur, ha logrado un hito que parece sacado de la ciencia ficción: diseñar lentes de contacto suaves y transparentes capaces de estimular el cerebro con la misma eficacia que el ‘Prozac’ para tratar la depresión. Este innovador dispositivo portátil y sin medicamentos incorpora electrodos que envían señales eléctricas leves a través de la retina, dirigiéndose con precisión a las regiones cerebrales asociadas con los trastornos del estado de ánimo.
El estudio, publicado en la prestigiosa revista Cell Reports Physical Science de Cell Press, demostró el éxito de esta tecnología tras tres semanas de pruebas en ratones deprimidos, los cuales experimentaron una notable reducción en sus síntomas conductuales, neuronales y fisiológicos. Con este avance, se abre una frontera completamente nueva en la medicina, sugiriendo un futuro prometedor no solo para la depresión, sino también para abordar la ansiedad, la drogadicción y el deterioro cognitivo de manera no invasiva.

El ojo como una ventana directa a los circuitos cerebrales
Dado que la retina se conecta de forma directa con las regiones del cerebro que regulan las emociones, los investigadores decidieron probar el ojo como una vía de estimulación alternativa a los fármacos convencionales. Aunque las lentillas inteligentes ya se utilizaban para monitorear la presión intraocular o los niveles de glucosa, esta es la primera vez en la historia de la ciencia que se emplean para tratar un trastorno cerebral.
El secreto de su funcionamiento radica en un método llamado “interferencia temporal”. Este sistema envía dos señales eléctricas inofensivas a la retina que solo se activan en su punto de intersección. El autor principal del estudio, el científico de materiales Jang-Ung Park, compara este mecanismo con dos linternas cuyos haces de luz son tenues por separado, pero que al cruzarse crean un punto brillante y preciso a gran distancia. De esta manera, aunque los electrodos rozan la superficie ocular, el estímulo real ocurre en el interior del ojo, activando suavemente las conexiones neuronales que viajan hacia el cerebro.

Resultados biológicos al nivel de los antidepresivos tradicionales
Para alcanzar esta precisión, el equipo diseñó las lentillas utilizando capas ultrafinas de óxido de galio y platino. Posteriormente, compararon los efectos de este tratamiento frente a la fluoxetina (el principio activo del Prozac) en cuatro grupos de ratones mediante ensayos conductuales, registros cerebrales y biomarcadores sanguíneos.
Los resultados tras aplicar la estimulación durante 30 minutos al día por tres semanas fueron sorprendentes:
- Conectividad restaurada: Se recuperó la comunicación entre el hipocampo y la corteza prefrontal, afectada por la depresión.
- Reducción del estrés: Los niveles de corticosterona en la sangre disminuyeron en un 48%.
- Efecto químico positivo: Se registró un aumento del 47% en los niveles de serotonina en comparación con los sujetos no tratados.
La efectividad fue tal que un modelo de aprendizaje automático, encargado de evaluar el comportamiento y la biología de los animales, agrupó sistemáticamente a los ratones tratados con las lentes dentro del grupo de control sano. El siguiente paso para los investigadores será el desarrollo de una versión completamente inalámbrica, la evaluación de su seguridad en animales de mayor tamaño y la personalización de la estimulación antes de dar el salto definitivo a los ensayos clínicos en humanos.
Publicidad















