Un expediente judicial revive un operativo aéreo de los años noventa y apunta a decisiones desde la cúpula militar.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Estados Unidos dio un paso que reabre una herida de hace tres décadas. El expresidente cubano Raúl Castro fue imputado este miércoles por delitos de asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves, en relación con la muerte de cuatro aviadores de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
La acusación fue presentada por el Departamento de Justicia ante una corte federal del Distrito Sur de Florida. Según los documentos judiciales, Castro habría ordenado el derribo de dos avionetas cuando era ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, en un episodio que dejó cuatro víctimas: tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un residente legal en EE. UU.
Un caso de hace 30 años que vuelve al centro del poder
El expediente judicial señala que el ataque ocurrió el 24 de febrero de 1996, cuando las aeronaves de Hermanos al Rescate realizaban labores de apoyo a balseros que intentaban salir de la isla. La Fiscalía sostiene que la orden de derribo partió de la cúpula militar, en la que Castro ocupaba un rol clave dentro de la cadena de mando.
“Hoy estamos anunciando una acusación a Raúl Castro y varios otros con conspiración para asesinar a ciudadanos de Estados Unidos. El señor Castro y los otros están siendo acusados por cargos adicionales incluyendo destrucción de aeronaves y cuatro cargos individuales de… pic.twitter.com/sb4NvPxOUX
— NTN24 (@NTN24) May 20, 2026
Junto a él, también fueron incluidos en la acusación varios militares cubanos presuntamente implicados: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Pérez-Pérez.
El Gobierno cubano, por su parte, defendió en su momento que las avionetas violaban su espacio aéreo y calificó a los aviadores como “terroristas”. Sin embargo, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) concluyó que el derribo ocurrió en aguas internacionales.

Tensión política y dudas sobre su captura
La imputación se conoce en medio de un contexto de creciente presión de Washington sobre La Habana. El anuncio coincidió con una intervención del fiscal general interino, Todd Blanche, en la Torre de la Libertad de Miami, un lugar simbólico para el exilio cubano.
A sus 94 años, Castro enfrenta un escenario judicial incierto. Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han detallado cómo se llevaría a cabo una eventual captura ni qué penas concretas podría enfrentar en caso de ser condenado.
La decisión también se enmarca en una estrategia más amplia de la administración de Donald Trump, que ha endurecido sanciones, impulsado un bloqueo petrolero y elevado el tono frente al gobierno cubano. En paralelo, la crisis económica y energética en la isla se ha profundizado en los últimos meses, en parte por la escasez de combustible y las restricciones externas













