Aunque las energías renovables alcanzan niveles récord, las desigualdades entre países continúan ampliándose.

Un nuevo informe difundido este miércoles por varios organismos multilaterales puso sobre la mesa una advertencia que pocos esperaban escuchar a pocos años de la fecha límite fijada por Naciones Unidas para garantizar energía para todos los habitantes del planeta.
El documento, elaborado de manera conjunta, revisa el estado actual del acceso a la electricidad y a sistemas de cocción limpia en distintas regiones del mundo, y sus conclusiones han generado preocupación entre especialistas en desarrollo sostenible.
De acuerdo con el estudio, elaborado por ONU-Energía junto con el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Internacional de la Energía y la Agencia Internacional de Energías Renovables, alrededor de 655 millones de personas continuaban sin electricidad en 2024, mientras que cerca de 2.000 millones todavía cocinaban con combustibles y tecnologías altamente contaminantes. Además: La producción petrolera de Venezuela crece 22,9 % en cuatro meses, según la OPEP

Estas cifras confirman que el planeta no avanza al ritmo necesario para cumplir, en 2030, el objetivo de acceso universal a la energía establecido dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La brecha eléctrica concentrada en África
El informe señala que el porcentaje mundial de cobertura eléctrica se mantuvo prácticamente congelado en el 92 % durante 2024, con un ritmo anual de expansión que se redujo a la mitad respecto del registrado en la década previa.
África subsahariana aparece como la región más golpeada por esta situación, pues reúne a más de 560 millones de personas sin suministro eléctrico y a casi 970 millones que carecen de métodos de cocina seguros. Siga informado: América Latina se rezaga en innovación: más del 85 % de las patentes provienen del exterior

Los expertos calculan que, de no acelerarse las inversiones, hasta 1.800 millones de personas seguirán dependiendo de leña, carbón o queroseno hacia el final de la década, y advierten que sería indispensable triplicar el ritmo actual de electrificación para revertir esa tendencia.
Avances en renovables conviven con desigualdades
El documento reconoce, no obstante, un progreso notable en la generación renovable, que ya supera el 30 % de la electricidad producida en el mundo, alcanzando un récord de 544 vatios de capacidad instalada por habitante.
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Esa cifra, sin embargo, esconde diferencias profundas entre regiones, ya que las naciones de menores ingresos apenas disponen de 33,6 vatios renovables por persona, una fracción mínima frente a los 1.224 vatios por habitante registrados en las economías más industrializadas. Además: Venezuela aumenta 27 % su producción de petróleo y abre el sector a capital internacional

A esto se suma un retroceso en la eficiencia energética, cuyo avance pasó del 2,4 % en 2022 al 1,5 % en 2023, un nivel considerado insuficiente por los autores del informe. Lea también: México impulsa megaproyectos energéticos con inversión privada y supera todas las proyecciones
La falta de recursos económicos aparece como otro freno determinante, pues los flujos públicos internacionales destinados a proyectos de energía limpia en países en desarrollo apenas llegaron a 24.600 millones de dólares en 2024, mientras que la ayuda dirigida a las naciones menos desarrolladas cayó un 11 %, hasta ubicarse en 3.700 millones de dólares.

Frente a este panorama, los organismos involucrados pidieron mayor liderazgo político, inversión sostenida y apoyo específico para las comunidades más vulnerables, con el fin de garantizar una energía asequible y sostenible, que resulta determinante para el desarrollo económico, la salud pública y la seguridad energética a escala global. Con información de EFE
















