Las calles de La Guaira se han convertido en escenarios de dolor, incertidumbre y desesperación tras los dos poderosos terremotos que sacudieron a Venezuela.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Las calles de La Guaira amanecieron este jueves llenas de personas que permanecen fuera de sus viviendas por temor a nuevos derrumbes, mientras la incertidumbre y la desesperación se apoderan de una de las zonas más golpeadas por los terremotos que sacudieron a Venezuela el miércoles.
La tragedia deja hasta el momento al menos 164 personas fallecidas y 971 heridas, según confirmó la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Los organismos de rescate continúan trabajando contrarreloj entre los escombros de edificios colapsados, aunque la falta de maquinaria pesada y de personal dificulta las labores de búsqueda. Lea también: ¿Por qué Venezuela sufrió dos terremotos tan fuertes en una hora? La explicación detrás del doblete sísmico

Familias buscan a sus seres queridos entre los escombros
Madres, esposos, hermanos y otros familiares permanecen cerca de las estructuras derrumbadas esperando noticias de sus seres queridos. Algunos lloran la pérdida de familiares, mientras otros aguardan con esperanza el rescate de quienes permanecen desaparecidos.
La ausencia de información oficial y la escasa presencia de autoridades en algunos sectores aumentan la angustia de los habitantes, quienes tampoco tienen claridad sobre la ubicación de refugios o centros de atención. Le puede interesar: Qué es un doblete sísmico: Venezuela sufrió dos terremotos históricos en 39 segundos

Una ciudad afectada por los daños y la falta de servicios
En la avenida El Ejército, en Catia La Mar, numerosos edificios presentan graves afectaciones estructurales. De algunas construcciones aún sale humo y un mercado municipal fue consumido por las llamas tras el movimiento telúrico.
La emergencia también provocó interrupciones en los servicios básicos. La ciudad permanece sin electricidad y con severas fallas en las comunicaciones telefónicas, mientras varias vías de acceso han comenzado a ser restringidas, dejando a la zona prácticamente aislada.

Escasez y saqueos tras la emergencia
Durante la mañana de este jueves decenas de personas hicieron largas filas frente a una panadería en busca de alimentos, luego de que durante la madrugada se registraran saqueos en algunos establecimientos comerciales.
Ana Echeverría, comerciante de 45 años, relató a EFE que logró evacuar a tiempo a sus empleados gracias a una alerta sísmica recibida en su teléfono celular.
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“No se puede explicar lo que pasó. Es una cuestión de segundos, se te paraliza todo”, expresó.
Aunque ninguno de sus trabajadores resultó herido, su negocio quedó destruido por el terremoto. Horas después, también sufrió el saqueo de los alimentos que permanecían en el establecimiento.
“La gente quería comida porque no tenían nada. Eso fue horrible”, contó la mujer mientras observaba los restos de su local junto a su hija adolescente.

La Guaira, declarada zona de desastre
Delcy Rodríguez informó que La Guaira, estado costero ubicado al norte del país y vecino de Caracas, fue declarada zona de desastre natural debido a la magnitud de los daños y al número de edificaciones que colapsaron.
Las autoridades también reportaron al menos 30 réplicas en las horas posteriores al terremoto, lo que mantiene la preocupación entre los habitantes y dificulta las labores de rescate.

Un doblete sísmico sacudió el Caribe venezolano
Los terremotos ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y alcanzaron magnitudes de 7,2 y 7,5, respectivamente.
De acuerdo con el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos, ambos movimientos conformaron un “doblete sísmico”, un fenómeno poco frecuente que ocurre cuando dos terremotos de gran intensidad se registran casi simultáneamente en una misma zona geográfica.
Mientras continúan las operaciones de rescate, miles de personas permanecen en las calles, a la espera de ayuda y noticias sobre sus familiares, en medio de una de las mayores tragedias naturales que ha enfrentado Venezuela en los últimos años. Lea también: “Mi mamá, mi mamá”: el video que retrata el miedo vivido durante los terremotos en Venezuela






















