Xu Jiayin, fundador de Evergrande, pasó de ser el hombre más rico de China a recibir cadena perpetua por delitos financieros y sobornos.

Publicado por: Redacción Mundo
La historia de Xu Jiayin, también conocido como Hui Ka Yan, refleja el vertiginoso ascenso y posterior caída de uno de los empresarios más poderosos de China y considerado en el pasado el hombre más rico de Asia. El fundador del gigante inmobiliario chino Evergrande pasó de trabajar en una empresa siderúrgica estatal a convertirse en uno de los hombres más ricos del país.
Nacido en 1958 en la provincia de Henan, Xu estudió en el entonces Instituto del Hierro y el Acero de Wuhan y, tras graduarse en 1982, trabajó durante una década en una compañía estatal. Su salto al sector privado llegó en los años noventa, en plena expansión de la economía de mercado china.
En 1996 fundó Evergrande en Cantón. El éxito de sus proyectos inmobiliarios, basado en viviendas competitivas, preventas y una rápida rotación de capital, convirtió al grupo en una de las mayores promotoras del país. Además: China ejecuta a tres hombres condenados por violación de menores

Xu Jiayin: De magnate inmobiliario a multimillonario
El crecimiento de Evergrande llevó a Xu a la cima de las grandes fortunas de China. En 2017, Forbes calculó su patrimonio en unos 42.500 millones de dólares, mientras el empresario ampliaba las actividades de su conglomerado a sectores como turismo, salud, consumo y vehículos eléctricos. Se recomienda: Yu Huaying, la mujer ejecutada en China por secuestrar y vender a 17 menores
El fútbol también fue una de sus principales vitrinas. Evergrande adquirió en 2010 el club de Cantón, que posteriormente se convirtió en una potencia del fútbol chino y asiático. Durante esa etapa pasaron por el equipo figuras internacionales como Marcello Lippi, Jackson Martínez, Darío Conca y Paulinho.
Xu también ocupó un lugar dentro de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, reforzando su imagen como empresario cercano a las estructuras de poder y como una de las figuras más visibles del sector privado chino.

La caída del gigante inmobiliario Evergrande
El mismo modelo que impulsó el crecimiento de Evergrande terminó convirtiéndose en una de sus principales debilidades. La fuerte dependencia del endeudamiento y de las preventas dejó al grupo expuesto cuando las autoridades chinas comenzaron a endurecer las condiciones de financiación para las grandes inmobiliarias. Le interesa: La impactante historia de ‘Sister Hong’ y la condena que podría enfrentar en China
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En 2021, Evergrande entró en impago con un pasivo total cercano a los 330.000 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los símbolos de la crisis inmobiliaria china.
La compañía enfrentó dificultades para entregar proyectos y responder a sus acreedores, mientras Xu intentaba mantener la confianza de los empleados y defender la posibilidad de una recuperación del grupo.

Xu Jiayin, condenado a cadena perpetua
La crisis empresarial terminó trasladándose al ámbito penal. Xu permanecía bajo arresto domiciliario desde 2023 y se declaró culpable en abril de 2026, expresando su arrepentimiento, según la sentencia. Otras noticias: Giro inesperado en el caso de Juliana López, condenada en China: ¿Quedará libre?
El pasado jueves 20 de agosto, un tribunal de Shenzhen lo declaró culpable de varios delitos, entre ellos falseamiento de información financiera, emisión fraudulenta de acciones, sobornos y desfalco.
La justicia sostuvo que Evergrande y su fundador inflaron activos, ocultaron pasivos y captaron fondos de manera ilegal mediante una falsificación financiera continuada y de gran escala.

China es estricto con delitos financieros y corrupción
La imagen difundida tras la sentencia muestra a Xu, con el cabello completamente blanco y una expresión seria, custodiado por policías. La fotografía contrasta con los retratos de sus años de mayor esplendor, cuando era presentado como símbolo del éxito empresarial de la China moderna. Lea: La historia del actor Zhang Yiyang ejecutado en China por asesinar a su novia
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China condena a cadena perpetua por delitos delitos financieros graves, corrupción, sobornos y malversación de fondos, mientras que la pena de muerte se aplica en casos de corrupción. Un ejemplo de ello, fue la ejecución el año pasado del exministro de Agricultura, Tang Renjian, por haber aceptado “sobornos descomunales” a lo largo de su extensa carrera política.
















