La Armada detalló además incidentes, dificultades con el agua y cambios temporales en la alimentación de la tripulación.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El prolongado despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln, en el marco de la guerra contra Irán, ha puesto sobre la mesa varias situaciones que han afectado a los militares que permanecen a bordo. Entre ellas están ocho intentos de suicidio registrados durante el periodo de operaciones, además de dificultades relacionadas con la alimentación, el suministro de agua y algunas averías técnicas.
El secretario en funciones de la Armada de Estados Unidos, Hung Cao, confirmó los datos en una carta enviada a la senadora demócrata Kirsten Gillibrand y cotejada por Europa Press. Según explicó, los ocho intentos de suicidio ocurrieron desde el inicio del despliegue del Lincoln y corresponden a integrantes de todo el grupo de ataque.
“Desde el inicio del despliegue del Lincoln, se han producido un total de ocho intentos de suicidio en todo el grupo de ataque”, afirmó Cao.
La cifra incluye a la tripulación del portaaviones, a los marineros del ala aérea, al personal del grupo de ataque, al escuadrón de destructores, a los destructores de escolta y a todos los escuadrones de aviación embarcados.
Dos incidentes registrados durante el despliegue
En la misma carta, Cao detalló otros dos episodios ocurridos durante la misión. Un marinero asignado al ala aérea cayó al agua desde el buque a principios de agosto, pero fue “rescatado rápidamente por un helicóptero de búsqueda y rescate del ala aérea, atendido por el departamento médico del Lincoln y trasladado fuera del buque para recibir atención posterior”.
También señaló que “un marinero intentó arrojarse al agua en marzo, pero fue detenido por sus compañeros de tripulación”. Después del incidente, “recibió atención médica inmediata y posteriormente regresó a la base de origen”.

La misiva responde a una serie de preguntas formuladas por Gillibrand sobre lo que Cao calificó como un “despliegue históricamente exigente”.
Publicidad
El dirigente militar explicó que el portaaviones partió hacia su misión con “cinco capellanes, un asistente social especializado en prevención integrado en la tripulación, un psicólogo, un trabajador social clínico, tres técnicos en salud conductual y un perro de terapia”.
Según Cao, su presencia “ha sido suficiente para atender las necesidades espirituales y emocionales de la tripulación”. Además, indicó que cada buque de escolta del grupo de combate cuenta con un capellán asignado para garantizar una atención equitativa en todas las unidades.
“Estos profesionales ofrecen asistencia pastoral totalmente confidencial, supervisan la resistencia y el bienestar de la tripulación y actúan como enlace inmediato con recursos médicos y psicológicos especializados, asegurando que nuestro personal reciba apoyo continuo tanto en alta mar como al regresar a casa”, explicó.
Alimentación, agua y fallas técnicas a bordo
El extenso despliegue del USS Abraham Lincoln también tuvo efectos sobre las condiciones cotidianas de los militares. Cao reconoció que “el número de opciones de plato principal servidas durante los horarios habituales de comida se redujo de dos a una durante un breve periodo”, una medida cuyo objetivo era “garantizar la permanencia sostenida en la zona de operaciones”.
Aun así, aseguró que “se servían cuatro comidas diarias y todas ellas eran nutricionalmente equilibradas, proporcionando la ingesta calórica diaria adecuada para cada marinero” y cumpliendo “con los estándares de porciones exigidos por la normativa militar”.

El secretario también explicó que, debido al “ritmo operativo intenso y el estado de la mar”, la Armada “priorizó la entrega de productos de higiene, provisiones frescas y repuestos críticos”.
Publicidad
A esto se sumaron “averías localizadas en las tuberías y problemas temporales en sus unidades de desalinización por ósmosis inversa” al comienzo del despliegue, ocasionados “debido a las elevadas temperaturas del agua de mar y a las operaciones continuas”. Cao aseguró que ambos problemas fueron subsanados.
Asimismo, remarcó que tanto el portaaviones como su ala aérea embarcada “continúan manteniendo sus certificaciones de despliegue y los niveles de preparación requeridos”.
Mientras el Lincoln continúa con su despliegue, las familias de varios de los militares expresaron sus inquietudes a los líderes de la Armada durante una reciente reunión informativa sobre muchos de estos asuntos.
Cao indicó que los responsables, incluido él, entregaron “toda la información posible en respuesta, respetando al mismo tiempo la seguridad operativa”.
Publicidad
Por último, confirmó que “se está planificando una visita de una delegación bipartidista del Congreso al ‘Lincoln’ tras el regreso del buque a su base”, después de la celebración de una sesión informativa clasificada ante el Comité de Servicios Armados del Senado la pasada semana.
















