El crimen ocurrió pocos días antes de una audiencia relacionada con el proceso de divorcio de McKinsey, quien había presentado acusaciones de violencia contra integrantes de su familia política.

Hay tragedias que, vistas desde afuera, parecen estallar de un momento a otro, aunque detrás de ellas exista un largo camino de tensiones acumuladas que solo salen a la luz cuando ya es demasiado tarde.
Esa es la sensación que dejó el fin de semana en el norte de California, donde un reconocido directivo del mundo tecnológico perdió la vida en circunstancias que hoy tienen en el centro de la investigación a su propia familia política.
La víctima fue identificada como Jonathan McKinsey, de 40 años, director de ingeniería de New York Times Games, la división del periódico estadounidense encargada de desarrollar sus productos de juegos digitales.
Su cuerpo fue hallado la tarde del sábado en el estacionamiento del complejo deportivo Dublin Sports Grounds, en la ciudad de Dublin, ubicada en el condado de Alameda, al este de San Francisco. Además: Kristi Noem se divorcia tras polémica por fotos de su esposo vestido de mujer

Un tiroteo presenciado por varios testigos
Un sargento de la Policía de Dublin que circulaba cerca del lugar fue quien encontró a McKinsey tendido en el pavimento, con múltiples heridas de bala. Los servicios de emergencia se movilizaron de inmediato y los paramédicos intentaron auxiliarlo, pero el hombre fue declarado muerto en el mismo sitio.
Varios testigos aseguraron haber escuchado una ráfaga de disparos antes de encontrar a la víctima. Uno de ellos, identificado como Assad Razawi, relató a la cadena local KGO-TV que vio al hombre caer al suelo con la cabeza y el pecho ensangrentados.
La hija de Razawi, que también presenció los hechos, añadió que su padre vio a una pareja caminando junta y alejándose con calma del lugar del tiroteo.
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Minutos después, un policía que pasaba por la zona detuvo a Shouyong Zhang y Shili Chen, ambos de 77 años, quienes, según otro testigo, permanecieron en el área tras el ataque.
La pareja fue identificada como los suegros de la víctima, es decir, los padres de su esposa, Candice Jang. Actualmente se encuentran recluidos en la cárcel de Santa Rita, en California, sin derecho a fianza, y enfrentan cargos que incluyen homicidio en primer grado, conspiración para cometer delitos graves, disparo intencional de arma de fuego por negligencia grave y poner en peligro a un menor. Su comparecencia ante un tribunal está programada para este miércoles. Siga informado: Caso “Los siete de Cornell”: reabren investigación por denuncia de violación en universidad de EE. UU.

Una carrera construida en dos décadas de tecnología
Antes de llegar a uno de los medios de comunicación más influyentes de Estados Unidos, McKinsey había forjado una trayectoria de casi veinte años en el sector tecnológico.
Estudió Ciencias de la Computación en el Georgia Institute of Technology, donde se graduó en 2010, y más tarde cursó una maestría en la misma disciplina en la Universidad de California, Berkeley, que finalizó en 2015.
Su recorrido profesional incluyó pasos por compañías como Oracle, Coursera, Ultimate Kronos Group y Splunk, además de labores docentes relacionadas con la enseñanza de computación en Berkeley y Georgia Tech.
Desde enero de 2023 trabajaba en The New York Times, donde comenzó en el equipo de ingeniería de Games y ascendió posteriormente a director de ingeniería para la experiencia de los jugadores, cargo que el propio medio confirmó tras su muerte.
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Ese ascenso profesional, sin embargo, transcurría en paralelo a un capítulo personal mucho más difícil. McKinsey atravesaba un proceso de divorcio con Jang, con quien estaba casado desde alrededor de 2012 y con quien tenía tres hijos en común.
Los registros judiciales del condado de Alameda muestran que ambos habían presentado acusaciones cruzadas de violencia doméstica y solicitudes de órdenes de restricción mutuas. Lea también: “No es artificial”: Trump explica por qué quiere cambiarle el nombre a la IA

Jang obtuvo en octubre de 2025 una orden de protección temporal contra su esposo, alegando violencia doméstica, y también solicitó una medida de alejamiento a favor de sus tres hijos y de su madre.
Ese mismo mes, McKinsey enfrentó dos cargos menores por presunto maltrato infantil, luego de que su esposa denunciara que había golpeado a uno de los menores y que otro había quedado sin supervisión durante un periodo prolongado. El ingeniero se declaró no culpable de ambos cargos.
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En diciembre, McKinsey respondió solicitando su propia orden de alejamiento temporal contra Jang, además de iniciar formalmente el trámite de divorcio, con una audiencia programada para el próximo viernes 2 de octubre.

En sus documentos judiciales, el ejecutivo sostuvo haber sido víctima de violencia por parte de su esposa y de integrantes de la familia de ella, y relató episodios que, según explicó, estuvieron motivados por su identidad de género, pues era un hombre transgénero. Alegó, además, haber sido insultado por su suegra, Shili Chen, tanto a él como a uno de sus hijos, por su condición dentro de la comunidad LGBTQ+.
El homicidio ocurrió apenas días antes de esa audiencia judicial pendiente, un detalle que ha llamado la atención de la prensa local, aunque las autoridades no han confirmado públicamente ningún móvil concreto para el ataque.
Por ahora, la investigación continúa centrada en Zhang y Chen, mientras la comunidad tecnológica y periodística de Estados Unidos sigue de cerca el desenlace de un caso que combina una carrera profesional exitosa con un conflicto familiar que terminó de la peor manera posible.
















