La crisis de Ueno Bank desató protestas, fracturas en el oficialismo y una tormenta política que terminó con la renuncia del presidente Santiago Peña. El escenario de un juicio político contra el exmandatario se abre paso.

La suerte política de Santiago Peña estaba echada y decidió dimitir. El ahora expresidente de Paraguay enfrenta un escándalo bancario que lo tiene a las puertas de un juicio político en el Congreso de su país.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas” , dijo Peña, un economista de 44 años que llegó a la Presidencia en agosto de 2023 para un mandato de cinco años, y que se perfilaba como un rostro renovado de la derecha paraguaya.
En su mensaje de renuncia este jueves 5 de noviembre, Peña afirmó que atravesaba uno de los momentos más difíciles de su vida pública y pidió disculpas a la ciudadanía. El vicepresidente Pedro Alliana está llamado a sucederlo. Lea: Santiago Peña renunció a la Presidencia de Paraguay en medio de la crisis de Ueno Bank
¡Atención!🚨 El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia en medio del escándalo financiero de Ueno Bank y de la presión de sectores de su propio partido, que buscaban destituirlo mediante un juicio político. pic.twitter.com/kOYfhBzWJu
— Vanguardia (@vanguardiacom) November 5, 2026
El colapso de Ueno Bank desató la crisis en Paraguay
La clave de la crisis radica en Ueno Bank, una entidad digital que alcanzó depósitos por 1.500 millones de dólares, de los cuales 850 millones correspondían a fondos estatales y de entidades públicas.
Según Juan Carlos Sánchez Sierra, docente de la Facultad de Comunicación y Periodismo de la Universidad Distrital, hay que tener en cuenta que este banco logró en cuestión de unos tres años amasar un volumen de capital, y mucho de ese capital que manejaba era una cartera difícil de recuperar, no solamente en sector público, sino también privado.

Explica en ese sentido, que la incertidumbre institucional ocurre porque hay un manejo bastante estrecho de cuentas en el sector de las pensiones. Es decir, de los más de US$800 millones de dinero público, hay US$380 millones invertidos por el fondo estatal de pensiones Paraguay, el Instituto de Previsión Social.
Cuando el pasado martes 3 de noviembre el Banco Central de Paraguay inició la intervención de Ueno Bank por insolvencia, estalló el escándalo.
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Es una entidad con más de tres millones de clientes en un país cuya población total es de poco más de seis millones, así que las protestas fueron inmediatas en las calles de Asunción.

Este escenario recuerda, en cierta medida, las consecuencias que han dejado los esquemas financieros de tipo piramidal o Ponzi en diferentes países, agrega Sánchez Sierra. Si bien características de cada episodio son diferentes, estos antecedentes permiten comprender cómo el colapso de una estructura financiera puede desencadenar efectos económicos y sociales que trascienden a sus participantes directos y terminan afectando a comunidades y regiones enteras.
Las repercusiones en Paraguay escalaron rápidamente hacia el ámbito judicial, luego de que las autoridades reportaron la detención de ocho personas, entre ellas Miguel Vásquez, fundador de Ueno Bank, vinculadas directamente con la operación del banco bajo la lupa de los investigadores. Le interesa: Intervención de Ueno Bank desata protestas masivas y acorrala al presidente Santiago Peña
Hugo Fernando Guerrero, director del Centro del Investigaciones de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad Militar, señala que lo ocurrido en Paraguay es un claro ejemplo de los excesos del sistema económico, donde no se fijan límites en cuanto a los sistemas regulatorios para el sistema económico proveniente del sector político, “que cada vez cada vez parece son más inexistentes y se desdibujan más”.
Guerrero insiste en este caso hubo una clara “falta de regulación, falta de coordinación, falta de control del Gobierno paraguayo respecto a lo que ya se venía viendo e iba sucediendo en este banco”.

Partido de gobierno lo dejó solo
La crisis adquirió una dimensión política debido a los vínculos entre Ueno Bank y el entorno del Gobierno de Peña, quien no tuvo más remedio que renunciar cuando su partido, Colorado, le dio la espalda. Una movida del expresidente Horacio Cartes y líder del gobernante Partido Colorado, precipitó todo: este mismo jueves publicó una carta en su perfil de X apoyando el juicio político a quien fuera su pupilo.
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En esa línea, Sebastián Polo Alvis, politólogo y experto en Estudios Latinoamericanos, considera que la crisis del Ueno Bank, los cuestionamientos al Gobierno de Santiago Peña y las divisiones internas del oficialismo reflejan un deterioro de la credibilidad del Partido Colorado, que durante décadas ha dominado la política paraguaya.

En su opinión, la crisis bancaria funciona como detonante de una problemática más amplia: fracturas internas, pérdida de confianza y fortalecimiento de la oposición.
Según el analista, una de las principales dificultades del Partido Colorado es su fragmentación interna, que actualmente se manifiesta en tres corrientes políticas. La primera está representada por Honor Colorado, liderada por el expresidente Horacio Cartes; la segunda corresponde al sector que respalda al actual mandatario Santiago Peña, mientras que la tercera está integrada por una disidencia encabezada por el también expresidente Mario Abdo Benítez.
Esta división, explica Polo Alvis, evidencia las dificultades del partido para mantener una cohesión política y una dirección común en medio de las controversias que enfrenta el Gobierno.
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Escenario de un juicio político contra Santiago Peña
La renuncia del presidente Peña abrió otro frente de controversia: el juicio político en el Congreso. De aceptarse su renuncia, podría convertirse en senador vitalicio y beneficiarse de inmunidad parlamentaria. La última palabra la tiene el Senado.
La Constitución otorga esa condición a los expresidentes elegidos democráticamente, salvo que hayan sido declarados culpables en un juicio político. Otras noticias: ¿Quién es Santiago Peña, el joven economista presidente de Paraguay?
La analista política y doctora en Ciencia Política, Nadia Pérez Guevara, destaca que el Partido Colorado, fuerza política del mandatario, mantiene una sólida posición histórica de mayoría en ambas cámaras del Congreso. No obstante, el reto para la oposición radica en romper la tradicional disciplina partidaria del oficialismo.

Ante una crisis de esta magnitud, se analiza hasta qué punto los congresistas colorados mantendrán la lealtad al Ejecutivo o si sectores disidentes decidirán desmarcarse, agrega Pérez Guevara.
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En ese orden de ideas, afirma que la figura de la renuncia presidencial podría ser utilizada como un mecanismo para blindar al mandatario, otorgándole fueros que eviten su posterior rendición de cuentas ante la justicia.
“Allí lo que están buscando es también un chivo expiatorio a quien el presidente para demostrar que hay cierto tipo de eh mecanismos de transparencia independientemente de donde provenga el actor que está siendo juzgado, que es el presidente”, concluye el docente Guerrero.
La Cámara de Diputados había aprobado por unanimidad la acusación para someter a juicio político a Peña, quien se convertirá en el segundo gobernante sometido a ese proceso en la historia reciente de Paraguay, después del izquierdista Fernando Lugo (2008-2012), quien finalmente fue desalojado del poder.

















