viernes 12 de abril de 2019 - 12:00 AM

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El ‘hacker’ más famoso del mundo, el australiano Julian Assange, cofundador de WikiLeaks, ya no está protegido tras perder su condición de asilado por parte de Ecuador.

Así lo dio la noticia al mundo ayer el presidente Lenín Moreno: “Ecuador decidió soberanamente retirar el asilo diplomático a Julian Assange por violar reiteradamente convenciones internacionales y el protocolo de convivencia”.

En un video colgado en Twitter, Moreno, quien reprochó la “conducta irrespetuosa y agresiva” de Assange, anunció que el Estado ecuatoriano dio por finalizado el asilo diplomático, otorgado por su predecesor, Rafael Correa, en agosto de 2012. También le quitó la nacionalidad ecuatoriana que gozaba desde 2017.

El periodista australiano, cofundador de WikiLeaks, permanecía refugiado en la legación ecuatoriana en Londres para evitar la extradición a Suecia y Estados Unidos, por cargos relacionados con crímenes sexuales y filtración de documentos confidenciales del Gobierno, respectivamente.

Tras la retirada del asilo, en una jugada más que predecible, la Policía británica no tardó en detener a Assange, atendiendo una orden de arresto en su contra por supuestamente incumplir su libertad condicional. Es más, confirmó que EE.UU. ya envío su pedido de extradición.​

En su defensa, el ‘hacker’ más famoso del mundo alega que hay una conspiración en su contra y que el objetivo último es entregarlo a Estados Unidos.

A criterio de Manuel Alejandro Correal, profesor De Derecho Internacional de la Universidad Libre de Bogotá, la decisión del Estado ecuatoriano hace parte de una arremetida diplomática del gobierno de Donald Trump a nivel internacional para que Assange responda ante las autoridades suecas y norteamericanas.

“Pero finalmente para examinar lo publicado en sus WikiLeaks”, advierte.

La entrada de la Policía británica, si bien con la autorización del Estado ecuatoriano, más que un tema de soberanía, es una clara violación de los derechos de Assange como ciudadano, opina Cristian Gómez, profesor de Relaciones Internacionales Y Derecho Internacional de la Universidad Industrial de Santander, UIS.

“Esa entrega abrupta de Assange a la Policía británica es parte de esas violaciones de los derechos de asilo, y se constituye en un mal precedente para futuras situaciones de asilo”, advierte.

Alineación con EE.UU.

Assange también está en medio de una disputa política pública entre Rafael Correa y Lenin Moreno. Incluso, Correa tachó de “traidor” al actual mandatario ecuatoriano

Pero más allá de estas diferencias entre Correa y Moreno, el profesor de la UIS observa una situación más compleja, en el sentido de que Ecuador entra en concordancia con la política internacional, lo mismo que está haciendo Colombia, Perú y Argentina y es “un alineamiento con las políticas de Estados Unidos”. En definitiva, “lo que se está jugando también es ese alineamiento con las políticas e intereses norteamericanos”, insiste Gómez.

Esta opinión es compartida por Suelen Castiblanco, docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de La Universidad de La Salle, quien señala que evidentemente, aunque la situación de Assange está enmarcada en la disputa entre Moreno y Correa, hay un contexto más amplio, donde interviene Estados Unidos.

Argumenta que mientras el gobierno de Correa fue muy orientado hacia la política latinoamericana y acercamiento a países como Venezuela y Bolivia con el llamado “Socialismo del Siglo XXI”, el actual gobierno de Moreno ha buscado acercarse y congraciarse con Washington.

Es decir, volver a la relación sur-norte, “donde el norte está articulando toda la política internacional, y el presidente Moreno encuentra en esto la ocasión perfecta para mostrarle a Estados Unidos que es su amigo y está dispuesto a participar y colaborar con ello”.

¿Lo qué viene?

Para el profesor Gómez, lo que viene para Assange es que muy probablemente será extraditado a Estados Unidos y deberá enfrentar un juicio. Sin embargo, plantea que una ventana que se abriría para él, es la alternativa de acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Lo que se viene a Assange es muy complicado, considera por su parte Castiblanco.

En Estados Unidos, añade, los cargos son muy graves, entre ellos filtración de documentos claves para la seguridad del Estado “y en un gobierno de Trump que valora tanto la privacidad, lo que se viene es un juicio muy mediático, seguramente con una condena alta”.

Es más, prevé que habrá un cerco y limitación de compartir información con el mundo exterior muy fuerte para Assange, y no descarta un desmantelamiento de WikiLeaks y de todo lo que significó esta pagina web, en cuanto a la impactante filtración de material clasificado de gobiernos y empresas, para libre prensa y el acceso social a la información.

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Ángela Castro Ariza

Periodista de Vanguardia desde 1996. Egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Miembro del equipo de la página internacional. Editora nocturna.

@acastro72

acastro@vanguardia.com

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