El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, explicó que al categorizar a estos grupos como terroristas, se activan leyes específicas para su persecución.

Publicado por: K.G.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró que su país se encuentra en un estado de guerra debido a las acciones violentas llevadas a cabo por bandas del crimen organizado. Esta situación llevó a Noboa a declarar un conflicto armado interno. En su primera intervención pública desde el inicio de esta crisis de seguridad, Noboa afirmó que no tiene intención de negociar ni ceder ante estos grupos, a los que su gobierno ha calificado como “terroristas”.
La crisis de seguridad comenzó con la fuga de la cárcel de Adolfo Macías ‘Fito’, líder de la banda criminal Los Choneros, cuando iba a ser trasladado y aislado en una cárcel de máxima seguridad. Noboa sostiene que las acciones violentas de los últimos días son la respuesta de los grupos criminales a las medidas que su administración está tomando para detener la escalada de inseguridad que ha hecho que Ecuador se sitúe como uno de los países más violentos del mundo.
La comunidad ecuatoriana en España ha expresado su apoyo al gobierno y ha pedido que se ponga fin a “la lacra del narcotráfico”. Sin embargo, también hay preocupación y temor por la escalada de violencia.
He firmado el decreto ejecutivo declarando Conflicto Armado Interno e identifiqué a los siguientes grupos del crimen organizado transnacional como organizaciones terroristas y actores no estatales beligerantes: Águilas, ÁguilasKiller, Ak47, Caballeros Oscuros, ChoneKiller,... pic.twitter.com/rVfSTFmHlG
— Daniel Noboa Azin (@DanielNoboaOk) January 9, 2024
Por su parte, el presidente destacó que el gobierno está tomando medidas que en los últimos años nadie quiso tomar, y afirmó que se necesitan “huevos grandes, huevos de avestruz, no huevos de cartón” para enfrentar esta situación.
En una entrevista a Radio Canela, Noboa afirmó que las acciones violentas de los últimos días son la respuestas de los grupos criminales ante las acciones que está tomando su administración para detener la escalada de inseguridad que ha hecho que Ecuador se sitúe como uno de los países más violentos del mundo.















