El mandatario centroamericano ha venido renovando los fusiles, drones, vehículos, chalecos y cascos antibalas que tienen las fuerzas de seguridad de su país con el fin de seguir combatiendo a las pandillas.

Publicado por: Resumen Agencias
Observando a través de una mira telescópica, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien lidera una campaña en contra de las pandillas, fue fotografiado en su despacho sosteniendo un arma para anunciar la adquisición de nuevo armamento para el país.
“Ya vino el nuevo armamento...”, escribió de manera concisa en su cuenta oficial de X (anteriormente Twitter) en inglés, y en Instagram en español, sin proporcionar detalles adicionales, mientras compartía una imagen en su despacho en la Casa Presidencial.
Vistiendo una camiseta de color verde y una gorra blanca, Bukele sostiene y apunta con un arma sofisticada, similar a lo que hizo a fines de septiembre. Hasta el domingo, la publicación había acumulado más de 2.9 millones de vistas y 40,900 "me gusta" en X, así como más de 300,000 en Instagram.
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El arma con la que Bukele posó en sus redes sociales es un rifle de francotirador PGM 338 de origen francés. Este rifle tiene un peso aproximado de 7 kilos y, cuando es disparado, tiene un alcance efectivo de 1,400 metros.
A partir de 2022, Bukele inició un proceso de "modernización" del armamento de la policía y del ejército, que incluyó la adquisición de nuevos fusiles fabricados en Israel, drones, vehículos de combate, chalecos y cascos antibalas.
En julio, el gobierno anunció que se habían distribuido más de 5,000 fusiles a las fuerzas armadas, destinados a reemplazar armas obsoletas y fortalecer las capacidades de las fuerzas especiales.
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Esta respuesta fue una reacción a un aumento de la violencia atribuida a las pandillas que resultó en 87 muertes durante un fin de semana. En marzo de 2022, Bukele anunció una "guerra" contra estas bandas en El Salvador, respaldada por un estado de excepción. Sin embargo, esta medida ha sido cuestionada por organismos de derechos humanos debido a que permite detenciones sin necesidad de una orden judicial.
En el lapso de 18 meses, se han liberado a 7,000 individuos inocentes, y actualmente hay más de 73,000 presuntos pandilleros detenidos. En febrero, Bukele inauguró una megacárcel de máxima seguridad en Tecoluca, en el centro del país, que es considerada la más grande de América, con una capacidad para albergar a 40,000 personas.
De acuerdo con encuestas, el 90% de la población salvadoreña respalda la ofensiva que Bukele ha llevado a cabo contra las pandillas.















