Organismos internacionales siguen de cerca la situación de derechos humanos en El Salvador.

El Salvador lleva más de tres años bajo un régimen de excepción que ha transformado radicalmente la seguridad del país, pero que también ha sido señalado por organismos internacionales como una fuente sistemática de violaciones a los derechos humanos al tener tantos detenidos de las pandillas o maras que son organizaciones criminales que operaban en países de Centroamérica, principalmente El Salvador.
Nayib Bukele le responde a Petro y le ofrece trasladar a Colombia toda la población carcelaria de El Salvador. El cruce de declaraciones entre los mandatarios de Colombia y El Salvador escaló, luego de que el presidente salvadoreño respondiera con ironía a las críticas del jefe de Estado colombiano sobre el sistema penitenciario de su país.
La tensión diplomática entre los presidentes Gustavo Petro y Nayib Bukele subió de tono, cuando el mandatario salvadoreño publicó un mensaje en la red social X en el que respondió directamente a los señalamientos que el jefe de Estado colombiano había formulado un día antes sobre las condiciones carcelarias en El Salvador.
Lo que comenzó como una discrepancia política volvió a agudizarse con una propuesta que muchos califican de desafío retórico de alto voltaje. Además: Petro crítica el modelo de seguridad de Nayib Bukele: “Es un crimen contra la humanidad”
Señor presidente @petrogustavo,
— Nayib Bukele (@nayibbukele) April 7, 2026
Hace algún tiempo planteé una propuesta similar a Hillary Clinton, tras sus críticas sobre el sistema penitenciario en mi país. Hasta hoy, sigo a la espera de una respuesta.
Permítame entonces extenderle la misma invitación, con el mayor respeto.… https://t.co/F1ks9GKiMH
El lunes, Petro había afirmado en la misma plataforma que las cárceles del país centroamericano, en las que se encuentran detenidas personas que, a su juicio, son inocentes, equivalen a “campos de concentración de población civil”.
El presidente colombiano sostuvo que en esos recintos se está “matando en vida” a miles de jóvenes, señaló que la política del Gobierno de Bukele constituye “terrorismo” y advirtió que esa estrategia solo alimenta “ciclos de venganza y más muertes”, en lugar de resolver de fondo el problema de las pandillas.

La oferta de Bukele y su argumento sobre la dignidad humana
La respuesta de Bukele no se hizo esperar. Con un tono que mezcló solemnidad política e ironía, el mandatario salvadoreño señaló que, si las instalaciones penitenciarias de su país son efectivamente campos de concentración, tal como lo sostiene Petro, entonces la situación no admite medias tintas.
Bajo esa lógica, afirmó que El Salvador está dispuesto a facilitar el traslado del cien por ciento de su población carcelaria a Colombia, sin excepción. Aclaró que la oferta incluye a los llamados presos políticos y a cualquier otro detenido cuya situación el presidente colombiano considere contraria a su política del “amor y la vida”. Lea también: Bukele comparte fotos del antes y después en El Salvador: el impacto de su plan de seguridad
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Bukele insistió en que la condición para concretar el traslado es que sean todos los reclusos, sin excepción, porque, de tratarse de campos de concentración, incluso un solo detenido que permaneciera en esas condiciones resultaría inaceptable.
El salvadoreño también recordó que hizo una propuesta similar en su momento a la exsecretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, luego de que esta también cuestionara el modelo penitenciario de su administración. Le puede interesar: Kim-Madurin y Kim-Petrin: así se burló Bukele de Petro y Maduro con inteligencia artificial
Un régimen de excepción con cifras que inquietan al mundo
El intercambio entre los dos mandatarios se da en medio de un contexto que organismos internacionales siguen con preocupación creciente. El Salvador mantiene vigente desde marzo de 2022 un régimen de excepción concebido para combatir a las pandillas, medida que ya ha llevado a la detención de más de 91.000 personas. El propio Bukele ha reconocido que al menos 8.000 de esos detenidos son inocentes.

Las organizaciones humanitarias han documentado hasta marzo de este año al menos 6.889 denuncias de víctimas de violaciones a derechos humanos, de las cuales el 98 por ciento corresponde a casos de detención arbitraria y el 75 por ciento involucra la responsabilidad directa de agentes de la Policía.
A esto se suman 512 muertes registradas en custodia estatal, cifra que la organización Socorro Jurídico Humanitario actualizó la semana pasada.
La situación llegó recientemente a instancias internacionales. Un panel de abogados presentó un informe ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ante la ONU en el que se advierte que en El Salvador podrían estar ocurriendo crímenes de lesa humanidad.
Pese a ello, Bukele ha defendido la continuidad del régimen con el respaldo de la Asamblea Legislativa, dominada por su partido Nuevas Ideas, argumentando que la medida ha logrado una reducción histórica de la tasa de homicidios en el país. Petro y Bukele acumulan varios años de encontronazos públicos, y este nuevo episodio confirma que las diferencias entre ambos gobiernos están lejos de resolverse.

















