Mientras los rescatistas trabajan contra el tiempo con geófonos y perros especializados, una madre espera noticias de su hijo atrapado y la OMS alerta sobre el deterioro del sistema de salud.

Casi una semana después del doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela, los rescatistas siguen pidiendo silencio absoluto en medio de los escombros. Cuando alguien levanta el puño, todo se detiene, los motores se apagan, los pasos cesan y el mundo entero parece contenerse.
En ese instante, un aparato llamado geófono se posa sobre el hormigón y espera captar el más mínimo movimiento, el arañazo de unos dedos, el golpe de unos nudillos contra una pared o cualquier señal que confirme que alguien sigue vivo en las profundidades de lo que antes fue un hogar.
El militar español Alberto Vázquez, integrante del equipo de la Unidad Militar de Emergencias, desplegado desde el viernes 26 de junio, explicó que cualquier ruido externo distorsiona el instrumento y puede generar un falso positivo, razón por la cual los llamados al silencio se han extendido por distintas localidades de La Guaira, el estado más devastado, donde decenas de edificios derrumbados son registrados metro a metro por rescatistas, bomberos, cuerpos policiales y militares, con maquinaria y también con las manos. Además: Venezuela completa seis días de rescate con 12 sobrevivientes, miles de rescatistas y una misión contrarreloj

Según cifras oficiales, 6.461 personas han sido rescatadas desde que ocurrieron los sismos de magnitud 7,2 y 7,5. El balance de fallecidos asciende, al menos, a 1.943 y los heridos superan los 10.500.
En la zona de desastre trabajan 3.660 rescatistas extranjeros, 148 perros entrenados, 49 vehículos de apoyo y 26.121 efectivos venezolanos. No obstante, las autoridades no han actualizado la cifra de desaparecidos, y la plataforma impulsada por la líder opositora María Corina Machado ya registra 42.664 personas que aún no han podido establecer contacto con sus familiares. Lea también: Milagro en Venezuela: rescatan con vida a Hernán Gil después de ocho días atrapado

Una madre duerme frente a los escombros de su casa
Aurora Rodríguez lleva varios días durmiendo sobre una colchoneta frente a lo que fue su vivienda en La Guaira, esperando noticias de su hijo de 25 años, quien quedó atrapado allí junto a doce gatos y cinco perros al momento del terremoto.
Ella se salvó porque ese miércoles se encontraba en su lugar de trabajo. Desde entonces, ha intentado remover los escombros con sus propias manos, ha llamado a su hijo en voz alta una y otra vez y ha sobrevivido con el agua y la comida que le han llevado los voluntarios. Siga informado: Familias buscan a deportados de EE. UU. desaparecidos tras terremoto en Venezuela

Logró sacar con vida a cinco gatos y a una perra, aunque otra de sus mascotas no sobrevivió. Esa esperanza, la de que si los animales pudieron resistir su hijo también podría haberlo hecho, es lo que la mantiene en pie.
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La mujer, de 52 años, reconoce que ya hizo todo lo que pudo con sus propias fuerzas y pide que lleven maquinaria para retirar los bloques más pesados. No le importan sus pertenencias. Solo quiere a su hijo, dice, tal y como esté. Lea también: ONU alerta por grave deterioro humanitario en Venezuela tras los terremotos

La OMS alerta sobre el colapso sanitario
La Organización Mundial de la Salud advirtió este jueves que es probable que el número total de fallecidos aumente de forma considerable a medida que las labores de búsqueda y rescate den paso a la etapa de recuperación de cuerpos. Además: Lucas Gámez, la historia del niño desaparecido que mantiene en oración a Venezuela
El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, precisó que el terremoto ha dejado más de 2.300 muertos, más de 5.000 heridos y cerca de 16.000 personas sin hogar, en un contexto sanitario que ya era frágil antes del desastre.
La organización reconoció que años de falta de inversión y crisis financiera habían provocado que decenas de miles de trabajadores de la salud abandonaran Venezuela y que, incluso antes de los sismos, muchos hospitales registraban carencias de hasta el 37 por ciento de los medicamentos esenciales.

Con el terremoto, un número indeterminado de trabajadores sanitarios falleció, desapareció o resultó afectado. Entre los casos más graves mencionados figura el de la responsable de toda la red de atención materna de La Guaira, quien está desaparecida y se presume fallecida, lo que ha tenido un impacto directo en la respuesta sanitaria de la región más golpeada. Además: El terremoto dejó al descubierto la crisis estructural que arrastra Venezuela
La OMS desembolsó 1,5 millones de dólares de su Fondo para Contingencias de Emergencia y ya envió más de seis toneladas de suministros, a las que se sumarán otras 28 toneladas en los próximos días.
Actualmente, siete equipos médicos internacionales de emergencia operan en las zonas afectadas, luego de que el Gobierno venezolano formalizara la solicitud de activación de ese mecanismo internacional.

















