Decenas de familias recorren hospitales y morgues sin recibir información clara sobre el paradero de los venezolanos repatriados.

Un centenar de migrantes venezolanos deportados desde Estados Unidos llegó a La Guaira horas antes de que los terremotos del pasado miércoles sacudieran esa región.
Fueron trasladados a un hotel donde debían permanecer mientras se procesaban sus datos para quedar en libertad al día siguiente, pero la estructura colapsó durante los sismos y los dejó atrapados. Desde entonces, sus familias recorren hospitales y morgues sin obtener respuestas claras sobre su paradero.
Melany Toyo es una de las personas que busca desesperadamente noticias de su primo, Víctor Guanipa Toyo, de 32 años, quien se encontraba entre los repatriados que llegaron ese día. Además: ONU alerta por grave deterioro humanitario en Venezuela tras los terremotos

La mujer denunció desde la morgue de Bello Monte, en Caracas, que la información entregada por las autoridades venezolanas ha sido inconsistente y contradictoria. Según relató, algunos funcionarios les dicen que dieciséis personas sobrevivieron; otros, que solo lo hicieron mujeres, pero nadie ofrece una versión clara y verificable de lo ocurrido.
«No dan una información veraz. En casa hay una madre que sufre y llora esperando respuesta de su hijo, dos hijos que esperan a su padre. Necesitamos una respuesta, sea que esté vivo, sea que esté hospitalizado», expresó Toyo, quien indicó que la última comunicación que tuvo con su primo fue un mensaje enviado a su madre para avisarle que había llegado al país. Lea también: Lucas Gámez, la historia del niño desaparecido que mantiene en oración a Venezuela

Un sobreviviente que nadie sabía que vivía
La confusión en torno a los migrantes llegó a niveles alarmantes en al menos un caso documentado. Una familia recibió una llamada de alguien que se identificó como parte del programa Misión Vuelta a la Patria, encargado de gestionar las repatriaciones, e informó que su familiar había fallecido.
La hermana del deportado respondió que eso era imposible, pues lo tenía a su lado en ese momento, hospitalizado, pero con vida.
El hombre había logrado sobrevivir de manera extraordinaria. Durante el terremoto, vio a otros repatriados lanzarse por las ventanas del hotel para escapar del colapso. Además: El terremoto dejó al descubierto la crisis estructural que arrastra Venezuela
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Él corrió hacia una puerta, recibió un golpe en la cabeza y quedó inconsciente bajo los escombros. Al despertar, escuchó que otras personas gritaban números para confirmar que estaban vivas, una señal de socorro que fue apagándose con el tiempo.
Finalmente, quedó gritando solo el número uno, sin recibir respuesta. Cuando los rescatistas lo escucharon y lo localizaron, fue trasladado a un hospital, donde su familia pudo reunirse con él.
El migrante había cruzado el Tapón del Darién años atrás para llegar a Estados Unidos, una de las rutas migratorias más peligrosas del continente. Fue arrestado este año y permaneció detenido durante más de un mes, hasta que un juez ordenó su deportación, pues su familia no contaba con los recursos para pagar un abogado que apelara la decisión. Siga informado: Colombia envía nueva ayuda humanitaria a Venezuela tras el devastador terremoto

Familias sin cifras ni información oficial
Norbert Martínez emprendió un viaje de casi cuatro horas desde el estado Yaracuy hasta Caracas el segundo día después de los terremotos, en busca de su hermana Mariángela, quien también llegó en ese mismo vuelo de repatriación.
La mujer había caminado hasta Estados Unidos en 2020, atravesando caminos de tierra y agua. Fue arrestada y permaneció detenida durante tres meses antes de ser deportada el pasado miércoles.
Norbert visitó morgues en La Guaira y Caracas, revisó durante horas fotografías digitalizadas de cadáveres sin encontrar a su hermana y recorrió el lugar donde cree que ella fue llevada al bajar del avión. Además: Venezuela eleva la lista de fallecidos tras el terremoto y refuerza el despliegue de ayuda

Este lunes, cinco días después del terremoto, regresó a ese punto y aseguró que no había nadie trabajando en las labores de búsqueda y rescate. A pesar del tiempo transcurrido, mantiene la esperanza de encontrarla con vida.
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El ganadero había guardado un ovejo para recibirla, con la idea de cocinar juntos y reunirse en familia después de seis años sin verse. Ahora pide, junto con otras familias de repatriados, que las autoridades entreguen la lista completa de quienes llegaron en ese vuelo, así como información sobre cuántos fueron rescatados y cuántos podrían seguir atrapados.
El Gobierno venezolano no ha entregado cifras desagregadas sobre este grupo de personas. El balance oficial de víctimas por los terremotos asciende a 1.943 fallecidos y 10.571 heridos.
















