jueves 25 de octubre de 2018 - 12:01 AM

¿Revive la amenaza nuclear?

Los álgidos días de la Guerra Fría amenazan con volver de la mano de Putin y Trump, quienes están dando pasos hacia un nuevo y peligroso orden mundial.
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El anunciado retiro de Estados Unidos de un tratado nuclear con Rusia (antigua Unión Soviética) rubricado hace 31 años y considerado la piedra angular del primer acuerdo de desarme en la Guerra Fría, podría desatar un nuevo auge en la carrera armamentista en el mundo.

La decisión responde a la doctrina nuclear que ha venido esgrimiendo el presidente Donald Trump, que preocupa a la comunidad internacional porque de un plumazo desconoce pactos internacionales, no respeta el espíritu de acuerdos de no proliferación nuclear, sin mencionar que su personalidad agresiva tampoco tranquiliza al poner en riesgo el equilibrio estratégico mundial.

En mayo pasado dio el primer paso al abandonar el acuerdo firmado en 2015 por varias potencias (Estados Unidos, Alemania, China, Francia, Reino Unido y Rusia) con Irán para limitar su programa nuclear, alegando que fue mal negociado. De nuevo lo hizo este mes, al anunciar que renunciará al Tratado de eliminación de misiles nucleares de medio y corto alcance (INF), argumentando que “Rusia ha violado el acuerdo”.

En respuesta, Moscú niega haber incumplido este acuerdo, y ha advertido que es un paso peligroso. Además, muchos países europeos han alertado que podría reactivar una carrera armamentista al estilo de la Guerra Fría.

Y es que, los años de la Guerra Fría ilustran mejor que cualquier otro momento histórico la peligrosidad de una carrera armamentista, según la cual, el intento de estar más seguro, solo trae nuevas inseguridades.

Pero Trump ha hecho caso omiso a estas advertencias, e incluso ha ido más allá, planteando aumentar su potencial nuclear si Rusia y China no atienden razones.

Hay quienes aseguran que detrás de la dura política nuclear de Trump está su belicoso asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, quien personalmente el pasado martes le comunicó al presidente ruso Vladimir Putin, la determinación estadounidense.

Renace miedo nuclear

Para Diego Torres, físico nuclear y profesor de la Universidad Nacional de Bogotá, “el primer efecto real del anuncio de Trump es que el miedo nuclear vuelve a renacer porque inmediatamente empuja a una carrera armamentista por parte de Rusia que está jugando a tener un papel más protagónico a nivel mundial”.

En ese orden de ideas, señala que los temores son bien fundados, ya que desde el punto de vista técnico el problema es que las armas nucleares son armas de destrucción masiva: “una bomba de hidrógeno de alto nivel alcanza a evaporar una zona como la Sabana de Bogotá”.

Esta visión es compartida por Viviana Manrique, profesora externa de la Universidad del Rosario en Bogotá, quien considera grave el retiro de EE.UU. del INF al calificarlo como “el inicio de una carrera armamentística para los misiles de mediano alcance” de 500 a 5.000 kilómetros.

Incluso, subraya que China se fortalece con la decisión de Washington porque desde hace rato desarrolla este tipo de misiles.

Por otro lado, la experta en armas nucleares alerta que también deja una puerta abierta para que Estados Unidos prescinda de otro tratado, el New Star o Star 3, firmado en 2010 también con Rusia, de prohibir misiles de largo alcance.

Fernando Cristancho, profesor de Física de la Universidad Nacional, recuerda que Trump ya ha demostrado que no es solo retórica su postura frente al tema nuclear, al salirse de un pacto firmado hace tres años con los europeos e Irán.

“Él se sale de estos tratados para continuar por su cuenta el desarrollo armamentístico, como una demostración de fuerza para las bases de su electorado”, asegura el experto e insiste que una de las armas de su retórica es “decirle a los rusos, los chinos, y los norcoreanos que Estados Unidos tiene la fuerza militar más grande del planeta”.

Lo que no se sabe, apunta el profesor Torres, es lo que va a pasar con los otros gobiernos. Por un lado, dice que Rusia es muy visceral a ese respecto y puede que le siga el juego a Trump; mientras que cree que a China no le interesa porque está preocupada por la economía más que por cualquier otra cosa.

Ahora bien, desde el punto de vista político, explica que sí es claro que Trump busca un posicionamiento interno con este tipo decisiones unilaterales de fuerza, en la medida en que él necesita tener la seguridad de sus Fuerzas Armadas como el comandante en jefe en la cadena de mando.

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