El DT Sabana UDES impulsa innovación aplicada en energía, agroindustria y sostenibilidad, conectando ciencia, territorio y comunidades para generar soluciones reales en Colombia.

En un mundo que cada vez pide soluciones científicas que realmente marquen la diferencia, el Centro de Desarrollo Tecnológico para la Alimentación y las Energías –CDT Sabana UDES- se ha ido posicionando como un actor clave en Colombia. Su apuesta combina investigación aplicada, desarrollo tecnológico y trabajo cercano con los territorios para llevar el conocimiento más allá del laboratorio.
Más que un centro académico, el CDT ha logrado convertirse en un puente entre la ciencia y las necesidades reales del país. Así se evidenció en una conversación entre el ingeniero José Daniel Ardila Rey y la doctora Maya Sian Caycedo García, donde quedó claro cómo el Centro ha ampliado su alcance para aportar soluciones concretas en temas como energía, agroindustria y sostenibilidad ambiental.

Parte de ese avance se apoya en su relación con distintos programas de la Universidad de Santander, que le dan una base interdisciplinaria sólida. Desde el Doctorado en Recursos Energéticos Renovables, que impulsa soluciones en transición energética, hasta áreas como Medicina Veterinaria, Microbiología Industrial e ingenierías, se va tejiendo un ecosistema que combina ciencia, técnica y enfoque territorial.
Esa mezcla de saberes no se queda en lo teórico. Permite formar talento y, sobre todo, llevar ideas a la práctica. Un ejemplo es el proyecto de producción de hidrógeno verde a partir de nanomateriales fotocatalíticos, liderado por el investigador David Alfonso Patiño Ruiz. La iniciativa busca generar hidrógeno usando energía solar, a partir de materiales como el dióxido de titanio y el óxido de zinc, una alternativa que apunta directamente a reducir la dependencia de combustibles fósiles.
Muy útil en el sector rural
Al mismo tiempo, el Centro trabaja en temas de seguridad alimentaria y fortalecimiento de economías rurales. Uno de los proyectos más destacados, liderado por Álvaro Iván Niño Uribe, se enfoca en el Magdalena Medio y propone un modelo agroalimentario sostenible que combina productividad, valor agregado y soberanía alimentaria para comunidades que enfrentan condiciones difíciles. (Lea además: La UDES, entre las 10 mejores universidades de Colombia en Proyección Internacional)
También hay espacio para la economía circular. Iniciativas como el aprovechamiento de relaves mineros en procesos constructivos, en alianza con la empresa Antioquia Gold, o el desarrollo de biodigestores para producir energía a partir de residuos orgánicos en zonas rurales de Santander, muestran cómo los desechos pueden convertirse en oportunidades.
Más allá de los resultados técnicos, el CDT Sabana UDES le apuesta a algo fundamental: trabajar con la gente. A través de metodologías participativas, involucra comunidades, empresas e instituciones en la construcción de soluciones, entendiendo que la innovación funciona mejor cuando dialoga con la realidad del territorio.
En un país con grandes retos sociales y ambientales, este tipo de iniciativas cobran especial relevancia. La apuesta del CDT no es solo generar conocimiento, sino usarlo para transformar realidades, mejorar la vida de las comunidades y aportar a un desarrollo más sostenible y equilibrado.
















