Los partidos políticos han perdido toda credibilidad porque emiten avales a hijos, cónyuges, hermanos y demás parientes de personas que han infringido la Ley, han sido aisladas de la Sociedad y se encuentran sometidas a prisión.
Publicado por: Gonzalo Pabón Durán
De igual forma se respalda a otros más sagaces que la misma justicia; a otros que necesitan completar o aumentar la base para su pensión y a candidatos que por su orfandad política o su ingenuidad, no tienen ninguna posibilidad de salir elegidos.
Resultan elegidos, hacen de las suyas y vienen luego las disculpas "de Corzo" o una suspensión o una destitución de la Procuraduría. Con esto no se reparan los daños ni se restituye el desfalco, ni se acaban los desvíos de recursos, ni el fraccionamiento de los contratos, ni el nombramiento de parientes en las administraciones, ni las coimas del 6%.
La prensa nos muestra páginas llenas de agravios entre candidatos, donde se señalan entre sí, como presuntos bandidos. ¿Entonces, qué nos espera a los ciudadanos del común? ¿Seguir irreflexivamente cometiendo el mismo error de votar por ellos? ¿Abstenernos de votar? No cometamos más ese error. Contra el querer y la desinformación de los politiqueros, la Constitución nos ofrece la fórmula del voto en blanco para intentar por fin, que ellos se den por aludidos.









