No de otra manera se les puede calificar a los granujas o sabandijas que se intercalan en los partidos políticos de cualquier país donde se rija con democracia, no con el loable propósito de servirle al sistema democrático ni a la colectividad, sino con exorbitantes agallas para hincarles sus colmillos al erario y una vez que escale algún puesto de alto nivel administrativo.
Publicado por: Ceferino Camacho.
Esos sujetos, una vez que alcancen un puesto de alta responsabilidad, se olvidan que tienen un compromiso con la nación y con el pueblo que los ha llevado a esas posiciones. Cuando el estado les asigna una partida específica para concepciones de carácter social beneficioso, que debe ir a la colectividad, esos “fundamentosos” sacan a relucir sus verdaderas intenciones de apropiarse de lo que no les pertenece; con triquiñuelas y superflujos, ponen sus fraudulentas habilidades y escamotearle al Estado los dineros destinados para cometidos de utilidad pública.Con políticos de esa calaña es que se desprestigia la democracia. Y el soberano que continuamente está palpando esos desafueros y que sus actores navegan en la impunidad no puede menos de reprochar esa clase de empleados públicos, que están carcomiendo las bases de la democracia y eso es lo que buscan sus enemigos comunistas que se desprestigian los partidos para ellos ganar el terreno e imponer su mono- partido esclavizante con un solo capataz y terminar con la alternidad de los partidos y el sistema que nos otorga nuestros derechos.











