El mundo cristiano y en especial el católico celebró durante estos siete días la conmemoración de la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, hecho que convoca a la comunidad con el fervor naciente de cambio, el perdón y la sana convivencia con el otro.
Publicado por: José Alejandro Centeno.
Sin embargo, los tiempos han pasado permeando de manera injusta los hogares con el avance de la tecnología y la comodidad que llenó a la familia de un materialismo insospechado y esnóbico, donde prima la marca y la tecnología sobre el amor cristiano. Hoy simplemente la gente se ufana de una conexión banda ancha y se pavonea diciéndoles a los demás cómo se chatea o cómo se comunica más rápidamente.
También se dice que el hombre entre más se tecnifica, más solo está, por ello es la soledad de muchos jóvenes y la falta de amor en muchos hogares; Jesús nos demuestra con su amor incondicional, por el que sufre, por el indigente, por el despreciado de la sociedad, que la esperanza reside de manera directa en su palabra y que su objetivo es dar sin recibir nada a cambio.
Que Dios nos siga bendiciendo.











