A propósito del día del idioma, y en conmemoración de tan importante fecha, es bueno preguntarnos cómo estamos hablando y de qué manera nos estamos comunicando.
Publicado por: José Alejandro Centeno.
Por ello, y ante la actual ola de jergas y vocablos diminutivos, el idioma español sigue siendo acosado y colocado ante la pared de las voces modernistas, que predican arrasar de qué manera con nuestro legado.
No podemos negarlo, nuestro idioma es de los más ricos del mundo y su pléyade en la diacronía, estructura, fonética, rima y demás no es comparable con ningún otro, pero nosotros desconocemos su riqueza.
Sería correcto que los grandes medios se enrolaran en una campaña masiva en pro del idioma, para no seguir escuchando las mismas inconsistencias en cualquier reunión y, sobre todo, para no desangrar de manera atroz a un idioma tan bello.
¿Y tú cómo hablas? ¿O será que usted es de los que sisas parce me presta tu moto? o simplemente decimos ¿qué coños me estás pidiendo? o ¡que calor tan arrecho!
En fin, son tantas las expresiones que nos quedamos sin repertorio en un mundo globalizado por la palabreja











