Publicidad

Columnistas
Miércoles 06 de noviembre de 2024 - 03:30 AM

Legislando con personalismos

Si revisamos en la Inteligencia Artificial lo que dicen las encuestas, de cuales son los principales problemas del país, vemos que el ciudadano clama por seguridad, corrupción, pobreza (desempleo y productividad), orden público, contaminación y agua potable, que no son los temas que se estudian en el Congreso y en lugar de proponer a diario nuevas leyes ajenas a estos temas.

Compartir

En la presidencia de Alfonso López Michelsen (1974-78) primó el concepto liberal de la libertad y la defendió con vehemencia. Insistía en este criterio: “los funcionarios públicos sólo pueden hacer lo que la ley les permita, mientras que los ciudadanos pueden hacer todo lo que la ley no prohiba”. Hoy muchas leyes no buscan el bien común, sino que las determinan caprichos o intereses particulares, creando obligaciones innecesarias al ciudadano. El Congreso es hoy una “fábrica” de leyes de origen individual, que no reflejan objetivos de Estado. Los legisladores no se pueden valorar por el número de leyes que presentan, muchas de manera atolondrada y con propuestas descoordinadas.

Si revisamos en la Inteligencia Artificial lo que dicen las encuestas, de cuales son los principales problemas del país, vemos que el ciudadano clama por seguridad, corrupción, pobreza (desempleo y productividad), orden público, contaminación y agua potable, que no son los temas que se estudian en el Congreso y en lugar de proponer a diario nuevas leyes ajenas a estos temas. Los Legisladores deberían revisar y derogar cientos de leyes caducas que nadie conoce, ni muchos menos se cumplen y que utilizan algunos abogados en complejos procesos para defender o atacar a quienes ni sabían que existían. En resumen, queremos un Estado que apoye al ciudadano y que no le estorbe.

Me pregunto, ¿qué tiene de bueno para el país el capricho de la congresista Dorila Hernández Palomino de crear el nuevo departamento Sur Caribe, con 28 municipios desmembrando el Cesar, Norte de Santander y Bolívar ?. Doña Dorila no se metió con Santander y Antioquia, porque se habría encontrado con una fuerte respuesta de estos departamentos para defender su unidad y rechazar tamaña insensatez. Es raro que Planeación Nacional, en un Gobierno del mismo partido de esta señora, no se hayan pronunciado en relación con este proyecto, que sólo busca incrementar burocracia y dividir aún más país. Igualmente el capricho de la senadora Esmeralda Hernández, de la Ley ya aprobada el pasado 28 de mayo, que entraría a regir en 2027 si la Corte Constitucional en su sabiduría no la deroga, que prohibe las corridas de toros, el rejoneo, las novilladas, las becerradas y las tientas en Colombia, dejando sin trabajo a cientos de toreros y auxiliares, afectando empresarios, reduciendo cuantiosos impuestos, impidiendo una tradición e varios siglos y generando un problema contrario a su objetivo de ambientalista. Para información de la señora Esmeralda, mueren diariamente más reses en el matadero de Bogotá, que todas los toros que mueren en un año en las plazas de toros, eso sí, estas últimas orgullosas, altivas, después de llevar una vida de privilegiados cuidados. Si esta Ley prospera, en pocos años veremos desaparecer los hermosos toros de Miura, que por siglos han venido mejorando la calidad de su raza, gracias a la tauromaquia. Nadie criará en un futuro estas bellas y costosas criaturas, si son para llevarlas al matadero.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día