Varios indicadores señalan que, si bien hay una leve mejora en el último año, persisten grandes desafíos y por lo tanto se requiere redoblar esfuerzos.
Ante las recurrentes noticias sobre atracos y homicidios en Bucaramanga, vale la pena revisar qué tanto se ha avanzado en materia de seguridad. Según la encuesta Invamer Poll, la inseguridad es de lejos la principal problemática en la ciudad. De ahí que cuando se habla de la vida y la tranquilidad de los bumangueses, se requiere un análisis riguroso para poder determinar si vamos por buen o mal camino. En este sentido, varios indicadores señalan que, si bien hay una leve mejora en el último año, persisten grandes desafíos y por lo tanto se requiere redoblar esfuerzos para poder cumplir las metas establecidas.
La tasa de presuntos homicidios por cada 100.000 habitantes, que venía en aumento, bajó de 22,4 a 21,4. A diferencia del resto de municipios del área metropolitana de Bucaramanga, los presuntos homicidios en jóvenes evidenciaron una tendencia decreciente. Tanto la tasa de lesiones interpersonales por cada 100.000 habitantes (causadas por cualquier tipo de arma) como la tasa de violencia intrafamiliar, que venían en aumento, también bajaron entre 2023 y 2024 de 317 a 270 y de 140 a 128, respectivamente. Igualmente, la tasa de hurtos por cada 100.000 habitantes, que venía creciendo, disminuyó de 1.529 a 1.338. Estas cifras coinciden con una mejoría significativa en la percepción de seguridad de los bumangueses que pasó de 37% al 56%, según la última encuesta del ´programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos (BMCV).
Sin embargo, los retos continúan. Las muertes en accidentes de transporte siguieron en aumento al pasar de 87 a 90 entre 2023 y 2024. Las lesiones interpersonales siguen estando muy por encima del promedio nacional (270 vs. 157). La variación en la disminución de hurtos y presuntos homicidios fue baja si realmente se quiere alcanzar las metas establecidas en el Plan Municipal de Desarrollo a 2027 (989 y 14,1, respectivamente). La tasa de violencia intrafamiliar contra niños, niñas y adolescentes sigue en aumento (51 a 53). Igualmente, el porcentaje de personas que no denuncian es muy alto (63%). Gracias al PBMCV, es posible consultar esta información a través de su página web y el visor de datos de calidad de vida.
Por consiguiente, hay que continuar el trabajo articulado entre las autoridades, la ciudadanía y las empresas de vigilancia privada. Un buen ejemplo es el proyecto Centro de Gestión de Emergencias y Seguridad (CEGES), liderado por la gobernación, que permite mejorar la inteligencia y la integración de centros de control y monitoreo en el área metropolitana. Hay que incentivar y facilitar la denuncia, y demostrar que la justicia les llega a los bandidos. Asimismo, la ciudad requiere iluminación y la recuperación de los parques y el espacio público. El desorden y la suciedad atraen la inseguridad.











