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Martes 07 de octubre de 2025 - 01:00 AM

El Gran Intercambiador del Cacique - Comuna 16

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Si usted sale del Centro Comercial el Cacique en su vehículo, camino a la Iglesia Cristo Misionero o al Instituto Caldas y en últimas al Estadio de Atletismo, usted tiene hoy dos opciones: tomar la salida posterior del centro comercial y llegar a su destino vía Neomundo; la otra opción: es la principal, lo que le significaría ir hasta el semáforo de la urbanización Tajamar (200 metros aprox) y devolverse otros 200 metros.

Si usted sale de alguna de las cuatro etapas de Santa Bárbara en su vehículo, camino a la urbanización Santa Mónica o Girasol o Tajamar y a alguna de las tres etapas del Tejar, usted tiene hoy dos opciones: tomar la vía a la Iglesia Cristo misionero, cruzar hacia el Instituto Caldas, pasar por Neomundo, seguir por la vía principal al Centro Comercial el Cacique (un poco más de un kilómetro). La otra opción, es subir a Quintas del Cacique.

Si usted sale en su vehículo de la Urbanización El tejar frente a la Iglesia Cristo Misionero; camino al sector de cabecera del llano, solo tiene una opción: tomar la vía hasta el semáforo de la urbanización Tajamar (100 Metros aprox) y devolverse otros 100 metros hasta la Iglesia, donde puede elegir el cruce buscando el deprimido de Neomundo o seguir la vía principal del estadio de atletismo.

Estos son solo tres ejemplos, son tres realidades entre otras que los habitantes y visitantes de este importante sector de la comuna 16 llevan reclamando y viviendo día a día por un poco más de 20 años.

El proyecto no exige ingeniería de ciencia ficción. Se trata de una estructura vial básica que ordenaría el tráfico, reduciría tiempos y aliviaría el caos diario de una zona en constante crecimiento.

Pero su valor va más allá del asfalto: significaría una mejora en la calidad de vida, una reducción en la contaminación visual, auditiva y atmosférica, y una apuesta concreta por la sostenibilidad urbana.

Cada minuto que un vehículo pasa detenido contamina; cada vuelta innecesaria erosiona el aire que respiramos. El intercambiador no solo ahorraría combustible: devolvería tranquilidad, orden y coherencia a un sector vital de Bucaramanga.

En dos meses, la ciudad elegirá un nuevo alcalde, desde esta columna de opinión hacemos un llamado a quien gane la elección. La ciudad y la comuna 16 merecen que el Intercambiador del Cacique sea una realidad.

Nota: Señor alcalde de Bucaramanga, señora directora del Instituto Municipal de Cultura y Turismo: no olviden que el Teatro Peralta sigue en cuidados intensivos.

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