Cada día el gobierno del presidente Petro nos sorprende para mal, ha superado con creces cualquier escándalo de corrupción conocido, cada día un nuevo escándalo.
En los últimos días conocimos un caso particularmente curioso: la compra de dos ambulancias medicalizadas marítimas para el Hospital San José de Maicao, municipio ubicado en el corazón de la guajira, una zona desértica sin mar, sin rio y sin cuerpos de agua navegables, el punto más cercano con acceso marítimo se encuentra a 80 kms, hora y media aproximada de trayecto.
A revisar el proceso de contratación, se evidencian varios aspectos llamativos: el gerente del hospital en declaraciones a medios de comunicación, manifestó que la compra se realizó por medio de licitación pública lo cual no es cierto. La compra se hizo por medio de convocatoria pública reglamentada por el manual de contratación de la entidad, bajo un régimen especial que utiliza mecanismos de contratación que no cuentan con la rigurosidad, publicidad y transparencia que podría tenerse por medio de la licitación pública. Resultado de esto, el proceso cerró con la presentación de un único oferente.
¿Por qué se necesitan lanchas para la atención médica? Según la justificación de la necesidad de esta compra “…no se cuenta con un parque automotor eficiente y suficiente que pueda garantizar traslados con oportunidad esperada y garantía, produciendo así barreras de acceso, oportunidad y calidad en la prestación de servicios de salud…”. Si el problema estructural identificado es la dificultad del transporte terrestre, no se entiende por qué se plantea una solución marítima, teniendo en cuenta que el hospital no se encuentra en costa. El traslado marítimo requeriría nodos intermedios, puntos de embarque y desembarque, personal especializado y coordinación interinstitucional que no se describen ni se justifican.
Sin duda la solución marítima no resuelve el problema principal; lo complica aún más.
Si el problema es terrestre, y no se cuenta con un parque automotor óptimo para operar, ¿por qué no se soluciona esto primero y luego en un tema complementario y secundario como garantizar el transporte marítimo de posibles pacientes en la media y alta guajira donde si hay rutas marítimas? Además, ¿cómo van a recibir los pacientes su atención médica si cuando desembarquen no van a tener la facilidad de llegar al hospital con rapidez debido a la debilidad del parque automotor?
El proceso tiene muchas debilidades, no cuenta con un estudio que presente análisis de costo beneficio frente alternativas terrestres como 4x4 medicalizadas, alternativas aéreas ocasionales, estudio de localización, rutas, tiempos de respuesta y articulación logística con el hospital de origen y hospitales de referencia. Ojalá estas lanchas no terminen oxidándose como ocurrió con los carrotanques en la Guajira.










